Grant Fielding se acomoda en la cabina del cazabombardero TX-75E, luchando contra la náusea provocada por el sofocante aire de la base de Da Nang.
Descargar
Grant Fielding se acomoda en la cabina del cazabombardero TX-75E, luchando contra la náusea provocada por el sofocante aire de la base de Da Nang. Mientras se prepara para despegar junto a otros tres reactores en una misión rutinaria, el piloto de treinta años confronta su desasosiego físico y emocional. Con el avión futurista más sofisticado del arsenal estadounidense bajo su control, Grant se dispone a completar otra incursión sobre territorio enemigo en la Guerra de Vietnam, formando parte de una máquina de guerra que lo distancia de la realidad humana del conflicto.
En la asfixiante base aérea de Da Nang, durante la Guerra de Vietnam, el capitán Grant Fielding se prepara para otra misión de bombardeo a bordo del TX-75E, un cazabombardero de última generación que representa lo más avanzado de la tecnología militar estadounidense. Mientras lucha contra el marco físico causado por el calor sofocante y el olor putrefacto de la base, Grant contempla el panorama del país desde la perspectiva distante de los cielos: playas inmaculadas y gradientes de azules oceánicos. El piloto de treinta años, graduado de la Academia Aérea, encarna el profesionalismo militar: eficiente, seguro de sí mismo, impulsado por la carrera y la acumulación de horas de vuelo. Pero bajo esa superficie existe una profunda desconexión emocional respecto a la guerra. Grant no se siente identificado con el conflicto; para él se trata de una operación automática y estéril, donde las víctimas permanecen anónimas. El avión que pilota es un prodigio tecnológico: armado con miles de kilos de explosivos, dotado de sistemas computerizados, capaz de despegar y aterrizar verticalmente. Cuesta veintidós millones de dólares y es tan sofisticado que su piloto casi parece redundante. Esta misión específica es la quinta hacia Hoa Binh en dos meses. La rutina ha erosionado cualquier sensación de peligro. Volará junto a otros tres reactores, liderados por el comandante Harrison, en una operación diseñada para destruir instalaciones estratégicas. Conforme los cazabombarderos despegan en perfecta formación y ascienden, Grant permanece en ese espacio entre la profesionalidad militar y una indiferencia que rayaba en lo patológico: una figura distante en los cielos, ajena a cuanto sucede en tierra, protegida por la lejanía que la tecnología bélica moderna ha interpuesto entre él y las consecuencias reales de sus actos.