Sentado en la cubierta del Lusitania, Henry W. Wyley saborea Earl Grey, ajeno a que le quedan veintitrés minutos de vida. En los pasillos de primera clase, el ladrón Felix Greenfield roba dinero y joyería.
Descargar
Sentado en la cubierta del Lusitania, Henry W. Wyley saborea Earl Grey, ajeno a que le quedan veintitrés minutos de vida. En los pasillos de primera clase, el ladrón Felix Greenfield roba dinero y joyería. Por azar, se apodera de una estatuilla de plata: la primera de las Tres Diosas del Destino que Wyley colecciona. Cuando un torpedo alemán hiere mortalmente al barco, ambos hombres son arrastrados al caos. En el hundimiento, Felix confronta su naturaleza: roba pero también salva, en un infierno donde la riqueza y el crimen carecen de valor.
En la mañana del 7 de mayo de 1915, dos hombres de mundos irreconciliables se cruzan a bordo del Lusitania. Henry W. Wyley, magnate de la antigüedad, viaja con su esposa planeando un acto de vanidad profesional: completar su colección de las Tres Diosas del Destino, unas estatuillas de plata cuyo valor trasciende lo meramente económico. Es un hombre que ha ascendido desde la pobreza y ahora disfruta de los privilegios que su fortuna le otorga: primera clase, Earl Grey en la cubierta, la seguridad de que sus hijos heredarán el mundo que él ha conquistado.
Felix Greenfield, por su parte, trepa en silencio por los pasillos de primera clase con un uniforme robado. Es un ladrón profesional que huye de Nueva York, perseguido por la policía tras un robo frustrado orquestado por un socio torpe. En un momento de curiosidad y quizá de envidia, sus manos tocan lo que buscaba Henry: una pequeña diosa de plata envuelta en terciopelo. Se la embolsa como si fuera una señal del destino, sin saber que acababa de robar la pieza que amargaría los últimos minutos de su vida anterior.
El mar, ajeno a los planes de ambos, interviene. Un torpedo alemán desgarra el casco. El barco, ese palacio flotante que parecía invulnerable, se ladea y comienza a hundirse. Henry Wyley nunca llegará a adquirir la segunda diosa. Felix Greenfield se ve arrastrado a un caos donde su naturaleza de superviviente debe confrontarse con actos de humanidad inesperados, donde rescata a una madre y su hijo del pánico y la muerte. En el agua, entre cadáveres y escombros, ambos aprenden que la riqueza y el robo son trivialidades cuando el abismo llama.