Saúl Trífero huye a través de Alemania perseguido por un abogado noruego, guardando un secreto que lo consume: no puede pronunciar el nombre de su esposa.
Descargar
Saúl Trífero huye a través de Alemania perseguido por un abogado noruego, guardando un secreto que lo consume: no puede pronunciar el nombre de su esposa. Años atrás, en una pista de hielo, conoció a Lotte, nieta de una campeona mundial de patinaje. Su romance fue abrasador: tres meses de lujo desenfrenado por Europa, de pasión sin límites. Luego regresaron a Noruega, tuvieron un hijo. Ahora Saúl vive dividido entre la renuncia y su nombre, mientras la novela despliega varias vidas del mismo hombre, entrecruzando historias, mentiras y lo que pudo haber sido.
Cuando Saúl Trífero deja de golpear la lluvia contra el lago de la mansión Happensauer, comienza la verdadera tormenta. Este hombre vive dividido entre la renuencia y su nombre, levantando muros de alambre de espino entre sus impulsos y su determinación de guardar silencio. No dirá el nombre de su esposa, aunque ello lo devore por dentro, aunque los fantasmas del recuerdo lo acosen en cada estación.
Un abogado noruego llamado Agedor Grenen lo persigue a través de Alemania, siguiendo una pista que lo ha llevado de Nueva York a Berlín, de Múnich a Aschaffenburg. Saúl huye en trenes y hoteles modestos, pero una llamada telefónica equivocada le advierte que los fantasmas han dado con él.
La novela regresa una y otra vez al origen: Saúl contempla a Lotte deslizarse sobre el hielo. La pequeña Lotte, robusta y radiante, desciende de una estirpe de patinadores míticos: su abuela Helka fue seis veces campeona mundial, princesa efímera de Hollywood. Cuando Saúl le propone matrimonio junto a la barandilla, ella grita su aceptación desde el centro de la pista.
Los tres meses siguientes son un torbellino: Praga, París, Roma, Venecia, las costas de Cerdeña. Lotte grita «¡más!» en cada suite. Saúl se entrega sin límites, como un animal puro de pasión. En suite tras suite se mezclan langosta, caviar y champán con sus cuerpos entrelazados. Luego regresan a Noruega. Nace un hijo: Frederick Nicolaj, rubio como un dios.
Pero Saúl es un hombre de múltiples vidas, envuelto en misterio. Se sabe que estuvo en Tánger, que perdió un título de conde, que sedujo viudas alemanas. Cada acción suya se convierte en un asunto inconfesable. La pobre Lotte tenía la sensación de haberse casado con un fantasma. La novela alterna sin orden lógico entre momentos: la fuga actual, el romance abrasador, la vida cotidiana de un hombre que no puede decir el nombre de quien ama.