Charlene Postlewait, una mujer de veintiséis años, se ve atrapada en una situación legal desesperada tras ser acusada de espionaje industrial. Cuando su prima le sugiere un plan audaz —casarse por poderes con un desconocido en Australia…
Descargar
Charlene Postlewait, una mujer de veintiséis años, se ve atrapada en una situación legal desesperada tras ser acusada de espionaje industrial. Cuando su prima le sugiere un plan audaz —casarse por poderes con un desconocido en Australia para asumir una nueva identidad y escapar de las consecuencias—, Charlene se debate entre la desesperación y la esperanza de una vida diferente.
Charlene Postlewait se despierta una mañana como tantas otras en su apartamento desordenado, observándose en el espejo con la resignación de quien ha permitido que los días transcurran sin rumbo. A los veintiséis años, su vida se ha transformado en algo irreconocible. Hace dos meses fue acusada de espionaje industrial tras descubrir anomalías en los presupuestos de su empresa. Lo que comenzó como un acto de diligencia profesional se convirtió en una trampa: veinte mil dólares aparecieron misteriosamente en su cuenta bancaria y un correo fraudulento en su nombre selló su condena. Condenada por un jefe que sabía cómo esquivar las acusaciones, Charlene tuvo que gastar la totalidad de sus ahorros —cien mil dólares— en la fianza.
Sin empleo, endeudada moralmente aunque no legalmente con su familia, y con un juicio programado en tres semanas ante un defensor de oficio que ni siquiera ha leído su expediente, Charlene ve cómo las paredes de su vida se cierran. Su prima Rubi irrumpe en el apartamento con su bebé, horrorizada por el estado de postración en que ha caído su pariente. Entre el desorden físico y emocional, surge una conversación que comenzó como un plan imposible y termina siendo la única salida que parece viable: el matrimonio por poderes.
La idea resurge de una novela que Rubi había leído, en la que amantes separados por distancias insalvables se unían mediante poder notarial. Lo que era romántica ficción se convierte en estrategia de supervivencia: Charlene podría casarse con un extranjero, cambiar legalmente su apellido, modificar su pasaporte y desaparecer en otro país. Un nuevo nombre significaría una nueva identidad que las autoridades tardarían en rastrear, tal vez nunca. Rubi encuentra un perfil en un sitio de matrimonios internacionales: Ryan Dawson, australiano, propietario de un rancho, que busca esposa sin las complicaciones de un cortejo tradicional.
Charlene envía una fotografía y un correo directo. Ryan responde en pocas horas con solo un número telefónico. La conversación es breve: cuando Charlene le expone su situación con brutalidad —sin trabajo, sin casa, necesitando salir del país—, la respuesta de Ryan es lacónica y definitiva: su abogado se pondrá en contacto. No hay interrogantes, no hay dudas. Solo una aceptación que parece casi demasiado rápida, casi demasiado conveniente.
La novela plantea preguntas incómodas sobre la desesperación, la identidad y los límites del sacrificio. Charlene cree que está utilizando a Ryan, que una vez llegue a Australia podrá desaparecer de su vida. Pero el lector intuye que en esa voz grave del australiano, en su aceptación inmediata, hay algo que Charlene aún no comprende. Lo que comienza como un plan de fuga termina siendo el inicio de algo mucho más complejo, donde los papeles de víctima y victimario no serán tan claros como Charlene imagina.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.