Una adolescente de quince años, criada bajo servidumbre laboral, asume inesperadamente la dirección de Kazam, una agencia de magia en declive, cuando su mentor desaparece.
Descargar
Una adolescente de quince años, criada bajo servidumbre laboral, asume inesperadamente la dirección de Kazam, una agencia de magia en declive, cuando su mentor desaparece. Jennifer Strange debe administrar egos frágiles de brujos temperamentales, mantener un negocio tambaleante y navegar la burocracia de un mundo donde cada hechizo requiere trámites legales. En un oficio donde sus colegas ven su edad como debilidad, ella descubre que dirigir magos es menos sobre encantamientos que sobre diplomacia con niños complicados.
Jennifer Strange aprieta el volante de su Volkswagen oxidado mientras conduce por las afueras de Hereford. En el asiento del copiloto viaja Lady Mawgon, la bruja más gruñona de la agencia, con Full Price y el Mago Moobin apretados en el asiento trasero. También viaja una quarkimaña, una criatura de aspecto feroz que se coló sin invitación. Los tres brujos apenas conversan, ocupados cada uno en ejercicios propios: Price se transforma en morsa y de vuelta, Moobin manipula letras de periódico con la mente. Jennifer, con apenas quince años, los dirige como quien maneja niños difíciles.\n\nDesde que Mister Zambini desapareció, Jennifer heredó una agencia en crisis. No dirige hechizos ni encantamientos: maneja egos, completa formularios, negocia con clientes escépticos que dudan de su edad y competencia. Es recepcionista, contable, agente de contratación. Lleva cuatro años en Kazam bajo servidumbre laboral, con dos más por cumplir antes de poder siquiera solicitar su libertad. Nadie más quería el trabajo que ella realiza cada día.\n\nEn este mundo donde la magia es una profesión regulada, cada hechizo requiere documentación oficial. Los brujos envejecen, sus poderes se debilitan, sus licencias expiran. Kazam intenta entrar en el mercado de las mejoras domésticas: encantar instalaciones eléctricas, redimensionar objetos, buscar cosas perdidas. Es trabajo duro, sin glamour. Mientras Jennifer espera llamadas en el radioteléfono del coche, debe responder consultas de adolescentes buscando hechizos para enamorarse. Ella les sugiere flores en lugar de magia, reconociendo los límites de lo que debería tocarse con los encantamientos.\n\nLa novela explora cómo una adolescente criada sin libertad sostiene un imperio mágico tambaleante, negociando con clientes desconfiados, protegiendo brujos disfuncionales de sus propios egos y manteniéndose a sí misma en el equilibrio imposible entre la madurez forzada y la adolescencia que nunca pudo vivir.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.