Escrito por una mujer que ejerció durante casi cinco años como dama de compañía en Brasil bajo el nombre de Marise, este libro reúne cien observaciones sobre los hombres, el deseo y el oficio del sexo.
Descargar
Escrito por una mujer que ejerció durante casi cinco años como dama de compañía en Brasil bajo el nombre de Marise, este libro reúne cien observaciones sobre los hombres, el deseo y el oficio del sexo. No parte de la sexología ni de la psicología, sino de lo que la autora escuchó y constató en habitaciones de moteles, burdeles, saunas y hoteles, ante más de cinco mil clientes. El resultado es a la vez un manual de técnica erótica, un retrato de las motivaciones masculinas y una desmitificación del trabajo sexual, escrito en primera persona, con tono directo y sin eufemismos.
Hay conversaciones que solo ocurren cuando ya no queda nada que demostrar: después del sexo, con la puerta cerrada y sin nadie a quien rendir cuentas. Ese es el material del que está hecho este libro. Su autora ejerció casi cinco años como dama de compañía en Brasil, trabajando bajo el nombre de Marise en burdeles, casas de swing, agencias, saunas, hoteles y moteles, y atendió a más de cinco mil clientes. De aquellas horas de desahogo —más reveladoras, sostiene, que cualquier cuestionario— extrajo cien datos que aquí ordena y comenta.
El recorrido empieza por una pregunta que casi todo el mundo se ha hecho alguna vez: por qué los hombres contratan compañía. La respuesta que ofrece no es una sola, sino un mapa repartido en proporciones: los que lo hacen por costumbre cultural heredada, los viajantes lejos de casa, los que se dejan arrastrar por el grupo de amigos, los que llegan con un matrimonio en ruinas buscando menos sexo que conversación, y los curiosos que solo quieren saber cómo es. A partir de ahí el libro se abre en abanico: por qué se prefiere una profesional a una amante, qué fascinación produce la figura de la dama de compañía, cómo funciona la infidelidad masculina y en qué se diferencia de la femenina, qué papel juega el moralismo doméstico en el silencio de las parejas.
El consejo práctico convive con el diagnóstico. La autora insiste en distinguir a la esposa de la madre, advierte sobre las llamadas de madrugada y sobre las declaraciones tempranas de amor, y desmonta el mito del flechazo masculino con una economía sentimental poco complaciente. También dedica espacio a las fantasías: qué imaginan realmente los hombres, por qué callan y en qué momento conviene preguntar. Y ofrece técnica: recursos aprendidos en el ejercicio del oficio, pensados para quien quiera ampliar su repertorio o representar, por una noche, el papel de profesional con su propia pareja.
La formación en enfermería de la autora asoma en la manera de vincular salud y práctica, pero el libro no busca competir con especialistas: se presenta como un complemento a lo que la sexología difícilmente puede observar de cerca. El tono es de confidencia entre amigas —franco, coloquial, por momentos explícito— y no evita las conclusiones incómodas ni sobre los hombres ni sobre las mujeres. Bajo el catálogo de curiosidades late una tesis constante: que el sexo se vuelve complicado cuando se mistifica, y que el diálogo, el respeto y la ausencia de miedo a entregarse importan más que cualquier posición. Una lectura para quien tenga curiosidad por un oficio del que se habla mucho y se sabe poco, y estómago para lo que allí se dice.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.