Andrea Belgrano ha construido, pieza por pieza, la vida que se prometió a sí misma: once años de carrera en una de las agencias de modelaje más sólidas de la ciudad, un vlog de belleza que empieza a atraer contratos propios, una casa en…
Descargar
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.
Andrea Belgrano ha construido, pieza por pieza, la vida que se prometió a sí misma: once años de carrera en una de las agencias de modelaje más sólidas de la ciudad, un vlog de belleza que empieza a atraer contratos propios, una casa en remodelación y una boda a la vuelta de la esquina con Sergio, el hombre que la mira como si el mundo pudiera detenerse. La agenda la desborda, pero el rumbo es claro. Entonces un video íntimo grabado años atrás —ella, una amiga y el novio de aquella época— aparece en Internet, y todo lo que Andrea había ordenado con tanto cuidado queda expuesto al mismo tiempo. Narrada en primera persona por una mujer que se niega a pedir perdón por su deseo, esta novela de Salma Utiel es el retrato de un presente que debe sostenerse mientras el pasado vuelve a hablar en voz alta.
La voz que sostiene esta novela pertenece a Andrea Belgrano, modelo desde los quince años y sobreviviente de una época en la que la ciudad era una sucesión de fiestas, gafas oscuras al amanecer y amistades que quemaban rápido. A los treinta y tantos ha aprendido a administrarse: cuenta las horas del tráfico, negocia contratos de maquillaje en cenas de viernes, cuida el vestido de novia que se salió del presupuesto y mide los mojitos porque al día siguiente hay set y cámara. Su hermana Malena, arquitecta a punto de graduarse, fue quien años atrás le puso delante una pregunta incómoda —¿tienes un plan B?— y quien, sin saberlo, la empujó hacia los video-blogs y hacia una segunda carrera construida sobre la experiencia más que sobre el título.
Salma Utiel arma el relato como un diario de horas: viernes tarde, viernes noche, sábado mañana. En ese pulso cotidiano se cuelan los recuerdos que explican a Andrea mejor que cualquier presentación. Está Lorena, la actriz precoz de ideas liberales y apetitos sin freno que le abrió las puertas de un mundo donde nadie la juzgaba, y con quien la amistad quedó marcada por un fin de semana en la playa del que casi no se habla. Está Keth, el cantante guapo y ansioso de fama que la exhibía como un trofeo y que hoy vive comparando su presente con lo que no llegó a ser. Y está Sergio Maldonado, ingeniero al frente de la empresa familiar, capaz de guardar el teléfono para no distraerse de ella, de proponer matrimonio disfrazándose de modelo en una sesión de fotos y de convertir el deseo en algo limpio, cómplice y sin culpa.
El centro dramático llega cuando un video sexual de aquel pasado —Andrea, una amiga y su antiguo enamorado— se filtra en Internet. La exposición que en otros años se habría diluido en un blog de farándula ahora tiene la velocidad y la memoria de las redes sociales: la misma plataforma que le dio contratos y visibilidad se vuelve el escenario de su escrutinio. La novela sigue entonces las preguntas que Andrea no puede esquivar: si la mujer que soñó ser sobrevive a la mujer que fue, si un contrato firmado y una boda planeada resisten el juicio público, y si Sergio la ama lo suficiente como para no confundir la portada con la persona.
Más allá del escándalo, el libro sostiene una reflexión insistente sobre el sexo y la doble moral: por qué un cuerpo desata revuelo, quién puede mostrarlo y bajo qué coartadas, y hasta dónde el pasado tiene derecho a cobrarnos intereses. Ambientada en una Caracas de terrazas exclusivas y barrios bravos, de canales de televisión, campañas publicitarias y casas de playa con demasiados juguetes, la narración avanza entre la ironía y la ternura, con una protagonista que se ríe de sí misma, se contradice y se defiende con lucidez. El resultado es una historia de erotismo adulto y drama contemporáneo donde el conflicto no es únicamente reputacional, sino íntimo: reconciliarse con las decisiones que una tomó cuando todavía no sabía qué quería ser.