Testimonio autobiográfico de Roberto Morales que narra la fuga clandestina de cinco jóvenes cubanos que, tras casi dos años de preparación secreta, se lanzan al mar en una balsa artesanal llamada Esperanza para escapar de Cuba en 1993.
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Testimonio autobiográfico de Roberto Morales que narra la fuga clandestina de cinco jóvenes cubanos que, tras casi dos años de preparación secreta, se lanzan al mar en una balsa artesanal llamada Esperanza para escapar de Cuba en 1993. Ambientado en el contexto de crisis económica y represión política de la isla, el relato reconstruye con detalle los preparativos, la tensión de la partida vigilada por patrullas armadas y la travesía posterior por el Estrecho de Florida, conocido entre los balseros como el Estrecho de la Muerte.
65 Horas con la Muerte reconstruye, desde la memoria de su protagonista y autor, Roberto Morales, la odisea de un grupo de jóvenes cubanos decididos a abandonar la isla en una embarcación construida por ellos mismos. La historia arranca en mayo de 1993, en una casa alquilada cerca de la playa de Boca Ciega, donde Roberto, su hermano Carlos y otros tres amigos —Gerardo, Raúl y Jesús— ensamblan en secreto una balsa hecha de neumáticos y madera, mientras un segundo grupo de familiares y amigos vigila la calle para camuflar la operación como una reunión festiva. El relato retrocede después hasta el verano de 1991, cuando el hambre, la vigilancia policial y el deterioro de la vida cotidiana en Cuba llevan a Carlos a construir el primer boceto de la embarcación, idea que poco a poco reúne a un pequeño círculo de amigos unidos por la misma urgencia de partir. A través de escenas cargadas de suspenso —la llegada inesperada de un policía, el registro de una patrulla armada frente a la casa, los preparativos logísticos hasta el último detalle, como una botella de petróleo pensada para alejar a los tiburones— el libro combina crónica personal, retrato generacional y denuncia de las condiciones que empujaron a miles de cubanos a intentar la travesía marítima hacia Estados Unidos durante los años noventa. Dedicado a quienes no lograron completar el viaje, entre ellos los voluntarios de Hermanos al Rescate caídos en 1996, el texto se presenta como un testimonio de perseverancia frente a la adversidad, más que como una obra de ficción.