En el verano de 1936, en un pequeño pueblo de los Monegros zaragozanos, las faenas agrícolas cotidianas conviven con una tensión social y política que crece día a día.
Descargar
En el verano de 1936, en un pequeño pueblo de los Monegros zaragozanos, las faenas agrícolas cotidianas conviven con una tensión social y política que crece día a día. Entre propietarios, jornaleros, un maestro de ideas renovadoras y un cura empeñado en mezclar fe y política, la novela retrata el pulso de una comunidad rural que, sin saberlo aún del todo, se asoma al abismo de la Guerra Civil española.
La historia arranca con una jornada de trabajo aparentemente rutinaria: dos hermanos labradores acarrean la última partida de trigo de la temporada hacia la era de su pueblo, en pleno desierto monegrino. Alrededor de esa escena cotidiana —el sudor, las caballerías, la perra fiel que los acompaña— se va desplegando un retrato coral de un pueblo aragonés atravesado por las mismas fracturas que sacuden a toda España en los meses previos a 1936. Un jornalero de firmes convicciones sindicales choca con su patrono por el reparto del descanso y del salario; un maestro de ideas progresistas despierta el interés y la desconfianza a partes iguales por su forma de enseñar a mirar el mundo; un párroco confunde el púlpito con la tribuna política; y un grupo de propietarios acomodados observa con inquietud creciente las huelgas, manifestaciones y rumores de sublevación que llegan desde Zaragoza y Madrid. Entre tertulias de casino y de café, discusiones sobre el reparto de la tierra y el agua, y los primeros amores tímidos entre sus vecinos, el relato construye un fresco humano y social que anticipa, sin prisa pero sin pausa, la llegada de la violencia que partirá en dos la convivencia del pueblo. Es la crónica íntima de una comunidad que, entre el trabajo del campo y las noticias de los periódicos, empieza a intuir que nada volverá a ser igual.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.