Una novela coral que entrelaza un ajuste de cuentas nocturno en una lujosa vivienda estadounidense con el éxodo, décadas atrás, de dos jóvenes —una mexicana embarazada y una gitana húngara— a través del desierto de Sonora rumbo a Arizona,…
Descargar
Una novela coral que entrelaza un ajuste de cuentas nocturno en una lujosa vivienda estadounidense con el éxodo, décadas atrás, de dos jóvenes —una mexicana embarazada y una gitana húngara— a través del desierto de Sonora rumbo a Arizona, tejiendo venganza, mito fronterizo y supervivencia en torno a la sombra histórica de Tombstone.
La obra de Orlando Hechavarría se abre con la ejecución meticulosa de un antiguo agente de policía en su propia casa: un intruso entrenado en técnicas de combate encubierto se infiltra de madrugada, sortea a la pareja que habita la vivienda y consuma un asesinato que resulta ser un acto de venganza filial, ligado a crímenes cometidos años atrás en el entorno del legendario pueblo de Tombstone, Arizona. La fotografía en blanco y negro de la calle Allen, expuesta en la cocina donde cae la víctima, funciona como símbolo del peso que el pasado ejerce sobre el presente y como puente hacia la segunda línea narrativa. Esta retrocede varias décadas para seguir a Adriana, una adolescente mexicana embarazada que huye del rechazo de su familia, y a Mariana, una gitana húngara experta en tarot y supersticiones, mientras cruzan a pie el desierto de Sonora hacia Tucson y Phoenix en busca del clan errante de la húngara. En el camino conviven con Benigno, amante de Mariana de identidad ambigua entre mexicano y presunto descendiente apache, cuya desaparición repentina —tras la visita amenazante de unos jinetes que reclaman deudas y mercancías— siembra el temor de un ajuste violento y anticipa la trama de traiciones, tráfico y castigo que enlazará ambas épocas. A través de presagios, cartas de tarot y el propio paisaje árido, la narración construye un relato sobre la herencia de la violencia, la frontera como espacio de transformación y el modo en que el destino de un hijo aún no nacido queda marcado por los actos de generaciones anteriores, todo ello enmarcado por el mito de Tombstone como ‘el pueblo que se negó a morir’.