Sara lo tiene casi todo: dieciséis años de matrimonio con Mateo, una hija, el trabajo de sus sueños como coreógrafa y una vida ordenada en Madrid.
Descargar
Sara lo tiene casi todo: dieciséis años de matrimonio con Mateo, una hija, el trabajo de sus sueños como coreógrafa y una vida ordenada en Madrid. También arrastra una etiqueta que le aprieta desde la infancia, la de niña buena, y la sospecha creciente de que ese molde ya no le cabe. Narrada en primera persona, con humor cómplice y una franqueza sin pudor, esta novela sigue el proceso por el que una mujer decide bajar la guardia frente a su propio deseo. El círculo de mujeres al que asiste cada mes es a la vez refugio y detonante: allí se dicen en voz alta las cosas que fuera se callan.
Todo empieza con un sueño. Sara lo cuenta una tarde de primavera, sentada en el suelo con una infusión de jengibre entre las manos, ante las cuatro amigas que quedan de un grupo que llegó a reunir a veinticuatro mujeres. Describe un calor húmedo, un umbral, una expansión luminosa sin nada de sexo por medio; sus amigas lo bautizan a su manera y le dan un nombre que ella nunca había escuchado. Esa palabra se le queda dentro como una astilla amable, y a partir de ahí Sara empieza a investigar, a preguntar y, sobre todo, a escuchar una intuición que llevaba años en sordina.
La novela avanza como una confesión retrospectiva. La narradora intenta localizar el instante exacto en que tomó la decisión de cambiar y descubre que no hubo tal instante: hubo una acumulación de hechos que fueron calentando el agua hasta hervir. Una sesión de masaje tántrico con una amiga terapeuta, en un salón madrileño con las cortinas cerradas y olor a sándalo, funciona como una de esas fuentes de calor. Lo que allí ocurre no es lo que Sara temía ni lo que esperaba: es una lección incómoda sobre cuánto se resiste su cuerpo a respirar, a sonar, a ocupar espacio. Sale de allí relajada, un poco avergonzada de su propia timidez y con una lista de retos pendientes que empieza a crecer.
El otro gran motor del libro es el círculo. Fundado por dos mujeres que se conocieron trabajando juntas, se reúne una vez al mes sin jerarquías, en corro y sobre cojines, con una regla sencilla: quien habla es escuchada, quien calla también tiene sitio. Por ese espacio pasan una ex directiva que cambió los hoteles de cinco estrellas y el acoso laboral por las terapias alternativas; una amiga de juventud, lectora de tarot y de novelas de terror, que tardó casi treinta años en entender por qué su madre no sabía quererla; una osteópata gallega que fue la hija no deseada de una familia cansada; una cocinera cubana que lleva dos décadas fuera de su isla y se pregunta si el hogar puede ser un cuerpo en lugar de un territorio. Cada testimonio es un relato completo en sí mismo, y juntos componen un retrato coral de mujeres que revisan lo que les enseñaron a dar por hecho: la maternidad, el mérito, la obediencia, el desarraigo, la idea misma de ser suficiente.
Sobre ese fondo se dibuja la trama íntima que la narradora anticipa desde las primeras páginas: una mirada, unas palabras, un apretón en el brazo, unos segundos de más. Alguien aparece y pone en riesgo aquello que Sara más quiere. La novela no oculta el conflicto ni lo resuelve con comodidad; lo instala entre la seguridad y el misterio, entre la rutina y la aventura, entre lo correcto y la transgresión, y deja que la narradora se debata en ese filo con una honestidad que incluye la culpa, el miedo y también el gozo.
El resultado es un libro que mezcla registros con naturalidad: la escena erótica y la reflexión sobre el sistema que nos cuadricula desde que nacemos; el humor coloquial y la pregunta seria por el tiempo que se agota; la anécdota doméstica y la mitología de las diosas que cada mujer del círculo elige para nombrarse. Es una historia de metamorfosis contada por quien ya está del otro lado y aún se sorprende de haber llegado, y una invitación bastante concreta a preguntarse qué parte de lo que defendemos lo elegimos de verdad.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.