Novela breve de espionaje y acción ambientada en el Washington de la posguerra. John «Jack» Spring, agente del servicio secreto británico infiltrado en una organización criminal, escapa de una clínica-prisión con la ayuda de un cómplice y…
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Novela breve de espionaje y acción ambientada en el Washington de la posguerra. John «Jack» Spring, agente del servicio secreto británico infiltrado en una organización criminal, escapa de una clínica-prisión con la ayuda de un cómplice y regresa a la ciudad para completar su misión: localizar y destruir la copia robada de los planos de un arma secreta. A su alrededor se tejen lealtades falsas, una jefa a la que nadie ha visto y una novia que oculta su propia identidad.
Pasada la medianoche, en la sala de una clínica de urgencia que también hace las veces de cárcel, un herido espera despierto en su cama metálica. Se llama John Spring, aunque todos le dicen Jack, y lleva días contando las horas hasta que un enfermero cruce la puerta con un arma y una ruta de salida. La fuga se cumple, pero deja un rastro de cuerpos en los pasillos, un anciano golpeado en la cabina del rastrillo y una discusión entre cómplices sobre cuánta sangre era realmente necesaria. Tumbado sobre unos cestos de ropa sucia en la caja de una camioneta, con las luces de Washington acercándose en la carretera, Spring repasa el camino que lo trajo hasta aquí: una madre muerta hace diecisiete años, una guerra de la que salió sin un rasguño, un padre enterrado antes de su regreso y el aburrimiento de la vida civil que lo empujó a aceptar un oficio del que al principio desconfiaba.
Su verdadera identidad es la de un agente del servicio secreto británico. Su encargo: recuperar y destruir la copia de unos planos militares —los de un tanque diminuto, veloz y letal— sustraídos a los norteamericanos por espías de una potencia extranjera. Para llegar hasta ellos se ha infiltrado en una organización dirigida por una figura sin rostro a la que sus hombres llaman «Lady Boss», y cada trabajo que acepta es a la vez un paso hacia los documentos y un paso más hacia la horca.
El relato se abre entonces en varios frentes. En una habitación de hotel, una conversación en apariencia sentimental se convierte en un interrogatorio: la joven a la que Spring cree su novia trabaja para el contraespionaje estadounidense, y el desliz de una sola palabra basta para que su tapadera empiece a agrietarse. En el patio y los talleres de un penal, mientras tanto, dos reclusos que acaban de conocerse pactan una evasión con una llave introducida de contrabando, sin sospechar del todo quién es el otro. Persecuciones, peleas a puñetazos, planes que dependen de un ruido mal calculado y agentes que fingen ser lo que no son componen una intriga de ritmo rápido, escrita con el pulso directo y la crudeza visual de la novela popular de aventuras.