En marzo de 1940, un agente francés saca clandestinamente de Noruega un cargamento de agua pesada, burlando por minutos a la inteligencia alemana en un aeródromo de Oslo.
Descargar
En marzo de 1940, un agente francés saca clandestinamente de Noruega un cargamento de agua pesada, burlando por minutos a la inteligencia alemana en un aeródromo de Oslo. Dos meses después, mientras el frente se derrumba en Sedán, la muerte turbia de un joven abogado estadounidense en su apartamento de París arrastra a su prometida, a una cantante de cabaré y a un oficial alemán de modales impecables hacia una trama de encubrimientos, dobles vidas y espionaje que se cruza con el pánico de una ciudad al borde de la ocupación.
La acción arranca con una fuga tensa: en un aeródromo de Oslo, un hombre que viaja con pasaporte falso intenta sacar de Noruega un cargamento decisivo disfrazado de simple equipaje, consciente de que un agente alemán lo vigila y de que cualquier error puede costarle la vida. Un intercambio de última hora entre dos vuelos —uno hacia Ámsterdam, otro hacia Escocia— decide quién vive y quién no. Semanas más tarde, con los ejércitos alemanes rompiendo las líneas francesas y París todavía aferrado a la ilusión de una guerra lejana, una joven estadounidense que trabaja en el mundo de la alta costura espera en vano a su prometido, un abogado de una firma neoyorquina, y termina encontrando su cuerpo en circunstancias que la policía se apresura a silenciar. Alrededor de esa muerte se teje una red de personajes: una cantante negra de origen humilde convertida en estrella indiscutida de los cabarets de Montmartre, su marido y socio, un diplomático alemán tan encantador como bien conectado que frecuenta los mismos locales, y un abogado que intenta contener un escándalo antes de que estalle. La novela combina el ambiente enrarecido de una ciudad que aún baila mientras el frente se acerca con los hilos de una operación de espionaje internacional, entrelazando el destino de gente corriente —amantes, artistas, oficinistas— con maniobras que se deciden muy por encima de sus cabezas.