Un exfutbolista y un orientador educativo proponen una idea sencilla y potente: vivir los estudios como se vive un deporte. Con entrevistas a adolescentes, citas de figuras del deporte y casos reales de estudiantes, el libro convierte el…
Descargar
Un exfutbolista y un orientador educativo proponen una idea sencilla y potente: vivir los estudios como se vive un deporte. Con entrevistas a adolescentes, citas de figuras del deporte y casos reales de estudiantes, el libro convierte el entrenamiento, el partido y la temporada en metáforas del trabajo diario, el examen y el curso, y ofrece un método para que cada lector diseñe su propio proyecto académico y personal.
¿Cómo te imaginas dentro de diez años? Con esa pregunta —y con las respuestas reales de chicos y chicas de entre trece y diecinueve años— arranca este libro, que propone un cambio de mirada antes que una lista de trucos para aprobar. La premisa es clara: los estudios pueden vivirse como un deporte. El trabajo en clase y en casa es el entrenamiento; los exámenes son los partidos; cada aprobado, una victoria; cada suspenso, una derrota de la que se aprende; y el curso entero, la clasificación general.
La obra se abre con el prólogo de Unai Vergara, exjugador del Villarreal CF y medallista olímpico, que resume en primera persona lo que después se desarrolla: la carrera deportiva es breve e intensa, y en ella se concentran el éxito, el fracaso, la renuncia y el aprendizaje que cualquiera reconoce en su propia vida. A partir de ahí, el texto desmonta uno de los mitos más dañinos del aula: el de la inteligencia como don innato. Apoyándose en las inteligencias múltiples de Howard Gardner, sostiene que nadie nace ‘listo’ o ‘negado’, que todas las inteligencias valen lo mismo y que la capacidad intelectual para sacar adelante un curso ya viene ‘de serie’. Lo que marca la diferencia no es el talento, sino la motivación y el interés.
El cuerpo central establece nueve cimientos tomados del deporte y trasladados al estudio: diversión, compromiso, autoconocimiento, motivación, confianza, concentración, esfuerzo, superación y paciencia. Cada uno se ilustra con voces de deportistas —Felipe Reyes, Pau Gasol, Carolina Marín, Michael Jordan, Usain Bolt, Teresa Perales, Marc Bartra— y se aterriza con preguntas de trabajo personal que obligan al lector a mirarse: ¿con qué estás realmente comprometido?, ¿qué te ayuda a concentrarte?, ¿sabes aprender de las derrotas? Los ejemplos no son abstractos: aparece José Manuel, incapaz de sentarse a estudiar hasta que descubrió que correr veinte minutos antes lo cambiaba todo, o David, que contaba sus exámenes como un marcador. A ello se suman testimonios de adultos —médicos, economistas, periodistas, un exdirectivo— que recuerdan sin idealizar cómo vivieron cada uno de esos valores durante sus años de instituto.
La segunda parte pasa de los cimientos al plan. Con papel y bolígrafo, el lector construye su ‘pizarra’: un método para definir objetivos, estructurar un proyecto propio y tomar decisiones —académicas y no solo académicas— sin renunciar a su forma de hacer las cosas. El libro advierte desde el principio que no ofrece reglas mágicas ni una técnica de estudio universal, porque no hay dos estudiantes iguales; lo que entrega es un marco para que cada uno encuentre su fórmula, se organice y afronte el ciclo completo del curso. Y deja abierta la aplicación: lo que sirve para los estudios sirve para cualquier empresa o hazaña que se quiera emprender.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.