Anna Goodhart, viuda de un director teatral, reencuentra por azar a un joven actor que conoció fugazmente años atrás. Un beso inesperado en plena calle desencadena un romance arrollador que trastoca la calma de su casa de campo, la vida de…
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Anna Goodhart, viuda de un director teatral, reencuentra por azar a un joven actor que conoció fugazmente años atrás. Un beso inesperado en plena calle desencadena un romance arrollador que trastoca la calma de su casa de campo, la vida de sus tres hijas y el recuerdo, hasta entonces intacto, de su matrimonio.
Han pasado varios años desde que Anna enviudó de Giles Goodhart, antiguo director de un teatro provincial, y desde entonces su existencia transcurre apacible en Laurel House, la casa georgiana que él restauró con esmero, entre las rutinas de sus tres hijas, el pueblo y los vecinos. Una tarde cualquiera, mientras hace un recado urgente, se cruza con Charlie, un actor de la compañía a quien apenas recuerda de un encuentro casual del pasado. Para su sorpresa, él la reconoce, la abraza y la besa como si llevaran toda la vida esperándose. Lo que empieza como un episodio desconcertante se convierte, tras una función y una fiesta en el teatro, en una noche que Anna no había previsto ni deseado del todo, y que sin embargo vive con una intensidad que no recordaba haber sentido antes, ni siquiera con su marido. A partir de ahí, Charlie se instala, entra y sale de la casa y de la vida de las niñas, y Anna se ve arrastrada a una relación tan absorbente como desestabilizadora, mientras el pueblo entero observa, comenta y juzga con curiosidad esta nueva versión de la viuda Goodhart. Entretejida con esta historia presente, la narración recupera el pasado de Anna: su juventud universitaria, el cortejo mesurado de Giles, el dolor silencioso del novio al que dejó por él, y la mañana en que un accidente de coche truncó su matrimonio. Entre el duelo antiguo y la pasión nueva, la novela construye el retrato de una mujer que debe reconciliar quién fue con quien empieza a ser, mientras a su alrededor las hijas reaccionan con celos, curiosidad y una lealtad dividida hacia la memoria del padre y hacia el hombre que ahora ocupa su lugar en la mesa.