Entre 1945 y 1950, el explorador británico Wilfred Thesiger recorrió a lomos de camello el Territorio Vacío del sur de Arabia junto a tribus beduinas, en unos años en los que el desierto aún no había sido transformado por el petróleo.
Descargar
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.
Entre 1945 y 1950, el explorador británico Wilfred Thesiger recorrió a lomos de camello el Territorio Vacío del sur de Arabia junto a tribus beduinas, en unos años en los que el desierto aún no había sido transformado por el petróleo. 'Arenas de Arabia' narra esa experiencia y se ha convertido en un clásico de la literatura de viajes.
‘Arenas de Arabia’ recoge el testimonio de Wilfred Thesiger sobre los viajes que emprendió por el remoto sur de la península arábiga entre 1945 y 1950, cuando aquella inmensa extensión desértica —conocida como el Territorio Vacío— permanecía prácticamente inexplorada por los occidentales y el hallazgo del petróleo todavía no había alterado su paisaje ni su forma de vida. Convocado inicialmente por misiones diplomáticas y científicas, Thesiger terminó entregándose por completo a la existencia nómada de los bedu, compartiendo con ellos hambre, sed, marchas agotadoras y el peligro constante de las incursiones tribales. El relato se abre con un repaso a su propia infancia en Abisinia, hijo de un diplomático británico, donde ya se fraguó su fascinación por los paisajes áridos y las culturas ajenas a Europa, y continúa con sus primeras incursiones en el país de los danakil y su etapa en el servicio político de Sudán, antes de desembocar en la gran empresa de su vida: cruzar a pie y en camello miles de kilómetros de arena junto a compañeros como bin Kabina y bin Ghabaisha. Más que una crónica de descubrimientos geográficos, el libro es un homenaje a un modo de vida que Thesiger supo que estaba condenado a desaparecer, y así fue: la explotación petrolera de Abu Dhabi y Dubái transformó en apenas una década un territorio que había permanecido casi inmutable durante siglos. Escrito años después de su regreso a Europa, animado por amigos que insistieron en que dejara constancia de lo vivido, el libro combina la precisión del explorador con la mirada de quien reconoce haber sido testigo privilegiado del final de una civilización nómada. Los prefacios añadidos en ediciones posteriores, tras visitas de Thesiger a Omán y Abu Dhabi ya transformados por la modernidad, subrayan el contraste entre el mundo que conoció y el que encontró décadas más tarde, dotando a la obra de una dimensión casi elegíaca.