Una novela negra de ambiente rural que combina misterio, secretos de familia y atmósfera gótica en un pueblo reconstruido tras quedar el original sepultado bajo un embalse.
Descargar
Una novela negra de ambiente rural que combina misterio, secretos de familia y atmósfera gótica en un pueblo reconstruido tras quedar el original sepultado bajo un embalse.
En el valle de Aura, un pueblo levantado sobre las ruinas anegadas de otro más antiguo, la llegada de una joven forastera de mirada fría y modales cortantes despierta la curiosidad y el recelo de toda la comunidad. Se presenta como nieta de Delia, una viuda que desde hace casi dos décadas vive recluida y evita todo contacto con sus vecinos, y su aparición reabre heridas que el pueblo creía enterradas junto con el caserío original. Alrededor de esta llegada se teje un mosaico de personajes: un sacerdote que ejerce de guardián moral y memoria viva de la aldea; un joven diácono recién llegado que observa con extrañeza las costumbres locales; un hombre marcado por una infancia sin origen conocido, obsesionado hasta la obcecación con la muerte y capaz de percibir, sin comprenderlas del todo, las tensiones que recorren la aldea; y un entramado de vecinas cuya curiosidad y solidaridad chocan constantemente con el silencio impuesto por la protagonista reticente. La narración alterna el presente de la investigación —marcado por puertas cerradas, ventanas entornadas y conversaciones a media voz en la taberna del pueblo— con fragmentos del pasado de Delia, evocado a través de recuerdos de juventud, del cortejo con su marido y de la pérdida del hogar original bajo las aguas. Un prólogo enigmático, ambientado veinticinco años antes de la trama principal, muestra a una mujer desconocida profanando una tumba en plena tormenta, un episodio cuyo significado permanece oculto y que planea sobre el resto de la historia como una amenaza latente. Con un estilo que combina el suspense costumbrista con una prosa cargada de atmósfera —la humedad, el frío, la niebla y el agua como presencias casi tangibles—, la obra construye un retrato coral de una comunidad pequeña donde los secretos personales y colectivos terminan por entrelazarse, y donde la memoria, el duelo y la culpa aparecen como fuerzas tan poderosas como las propias aguas que un día sepultaron el pueblo.