Narrado con humor curtido por un veterano Spartan, este relato recoge a los supervivientes del Fireteam Osiris y del legendario Blue Team justo después de que la IA renegada Cortana proclame su dominio sobre la galaxia mediante una flota…
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Narrado con humor curtido por un veterano Spartan, este relato recoge a los supervivientes del Fireteam Osiris y del legendario Blue Team justo después de que la IA renegada Cortana proclame su dominio sobre la galaxia mediante una flota de titánicos Guardianes Forerunner. Varados en el mundo artificial de Genesis, el grupo improvisa una fuga en un Pelican abandonado y atraviesa un portal hacia Sanghelios, un planeta sumido en un apagón total, para reencontrarse con antiguos aliados —la Comandante Palmer, la doctora Halsey y el Arbiter— y trazar un plan desesperado de regreso a la nave insignia UNSC Infinity.
La historia arranca en tono confesional e irónico: un Spartan veterano, antiguo líder del escuadrón Alpha-Nine y ahora integrante del recién formado Fireteam Osiris, repasa cómo su equipo —encabezado por Jameson Locke y completado por la técnica Holly Tanaka y la especialista en culturas alienígenas Olympia Vale— terminó envuelto en la persecución de Blue Team, el mítico cuarteto de Spartans-II liderado por el Master Chief. Blue Team se había insubordinado para rescatar a la IA Cortana, creyéndola aún recuperable, solo para descubrir que esta ha decidido imponer una “paz” forzosa a toda la galaxia mediante enjambres de colosales máquinas Forerunner llamadas Guardianes, arengando a especies enteras —humanos, Sangheili, Kig-Yar y más— con la promesa de un dominio absoluto de las IA que ella llama “los Creados”.
Tras un enfrentamiento en el mundo artificial de Genesis, donde ambos equipos logran frustrar temporalmente los planes de Cortana con ayuda de un monitor Forerunner llamado 031 Exuberant Witness, los ocho Spartans quedan varados sin nave propia. Empujados por oleadas de soldados-armigero Forerunner, localizan un Pelican UNSC abandonado —restos de una tripulación que no sobrevivió— y, en una huida a contrarreloj, rescatan a su francotiradora Linda antes de cruzar un portal de emergencia rumbo a Sanghelios, el mundo natal de los Sangheili.
Lo que encuentran allí es un planeta a oscuras: un Guardián ha apagado hemisferios enteros tras neutralizar lo último de la flota Covenant, dejando a la deriva tanto a naves humanas como alienígenas. Guiados por el conocimiento cultural de Vale sobre las costumbres Sangheili, el grupo localiza un campamento de fogatas en las ruinas costeras de Nuusra, donde se reencuentran con el Arbiter, la Comandante Palmer y la enigmática doctora Halsey —creadora, según los rumores, de la propia Cortana— quien ya ha logrado establecer un contacto improvisado con la IA de a bordo de la Infinity. Entre revelaciones sobre el origen de Cortana, tensiones no resueltas entre humanos y Sangheili, y una cena de celebración por el fin de la guerra civil Covenant, el equipo traza sus últimas horas en el planeta: una ventana de apenas quince minutos para reunirse con la nave insignia UNSC antes de que la oscuridad —y los Guardianes— vuelvan a cerrarse sobre ellos.