Una novela policiaca escandinava que entrelaza dos ciudades y dos investigadores: en Gotemburgo, el comisario Erik Winter despide a un amigo cercano el mismo día en que se confirma la muerte violenta de un joven en Londres; en la capital…
Descargar
Una novela policiaca escandinava que entrelaza dos ciudades y dos investigadores: en Gotemburgo, el comisario Erik Winter despide a un amigo cercano el mismo día en que se confirma la muerte violenta de un joven en Londres; en la capital británica, el inspector Steve Macdonald reconstruye los últimos pasos de esa víctima, un estudiante sueco hospedado en una pensión de Clapham. La obra abre con una escena fragmentada y sensorial desde la conciencia de la víctima agonizante, y luego alterna capítulos entre ambas ciudades hasta que los hilos de la pesquisa británica y la sueca convergen.
El relato arranca con una secuencia de gran intensidad interior: un muchacho, tendido en el suelo de una habitación, pierde progresivamente el control de su cuerpo y de sus pensamientos mientras trata de arrastrarse hacia una pared, con una música de fondo y la certeza cada vez más nítida de que se está desangrando. Esta apertura, deliberadamente elíptica, funciona como preludio de todo lo que sigue y no se resuelve de inmediato, sino que actúa como una herida abierta sobre la que se construye la trama.
A partir de ahí, la narración se traslada a Gotemburgo, donde el comisario Erik Winter asiste al funeral de Mats, un amigo íntimo fallecido tras una larga enfermedad. En el trayecto de regreso en ferry, Winter conversa con su colega Bertil Ringmar sobre el duelo, la culpa, la vida profesional dentro de la policía y la propia identidad; es una escena de introspección que retrata a Winter como un hombre reflexivo, algo distante emocionalmente y muy consciente del peso simbólico de sus actos. Más tarde, en un bar, otra conversación con su amigo Johan Bolger profundiza en esa misma vulnerabilidad, justo antes de que Winter reciba, ya en su despacho un sábado por la noche, un mensaje de Interpol que cambiará el rumbo de la novela.
En paralelo, la acción se traslada a Londres, al barrio de Clapham, donde el inspector Steve Macdonald investiga la muerte violenta de un joven extranjero. Macdonald interroga a un testigo, el pintoresco John Anderton, que recuerda haber visto a la víctima en compañía de un hombre mayor cerca de un estanque en Clapham Common, poco antes de la hora del crimen. La escena, cargada de humor negro y de observación social sobre la vida cotidiana del sur de Londres, contrasta con el hallazgo posterior de Macdonald en la habitación de la pensión donde se cometió el crimen, un espacio todavía impregnado del horror de lo ocurrido. Allí descubre que la víctima era un joven sueco de Gotemburgo, Per Malmström, lo que conecta de manera directa la investigación londinense con la ciudad de Winter.
El relato regresa entonces a Gotemburgo, donde Winter empieza a reconstruir, a partir de testimonios contradictorios e imprecisos, los últimos movimientos del joven antes de su viaje a Londres, mientras asume que le corresponde a él comunicar la noticia a la familia. La novela se cierra este primer tramo dejando planteado el cruce inevitable entre ambas investigaciones y entre los dos policías protagonistas, unidos por un mismo caso que atraviesa fronteras.
Más que un simple procedimiento policial, la obra se sostiene en el contraste entre la introspección de sus protagonistas —marcada por el duelo, la soledad y la reflexión sobre la propia vocación— y la crudeza de los hechos que investigan. El estilo alterna una prosa fría y precisa en las escenas de crimen con pasajes de gran densidad emocional en los diálogos entre los personajes, construyendo un retrato coral de dos ciudades del norte de Europa unidas por la violencia y por la manera en que sus habitantes conviven con ella.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.