Un hombre regresa, veinte años después, al momento en que su padre —un ingeniero inmigrante dedicado a estudiar el subsuelo de Caracas— desapareció sin dejar rastro dentro de un túnel del Metro.
Descargar
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.
Un hombre regresa, veinte años después, al momento en que su padre —un ingeniero inmigrante dedicado a estudiar el subsuelo de Caracas— desapareció sin dejar rastro dentro de un túnel del Metro. La narración entrelaza el recuerdo de esa ausencia con el relato de un día de diciembre de 1999 en que el protagonista, junto a Gloria, sigue a un mendigo enigmático hasta un hotel ruinoso en el corazón de la ciudad, donde el pasado familiar empieza a rozar lo inexplicable.
Sebastián C. nació la noche de un terremoto y creció con la certeza de que el miedo de su padre —un inmigrante que pasó su vida estudiando la tierra y las rocas bajo Caracas para el Ministerio de Obras Públicas— terminaría marcando también su propia vida. Doce años después, ese padre entra a un túnel en obras y no vuelve a salir: ni el cuerpo, ni una explicación, ni una hipótesis convincen a la familia, que igual celebra un entierro sin difunto. Dos décadas más tarde, ya adulto, indolente y a la deriva, Sebastián reconstruye el día en que decidió emprender —sin proponérselo del todo— el mismo camino que su padre recorrió. Todo comienza en las escaleras de una panadería, entre cigarrillos y conversaciones triviales con Gloria, una compañera de estudios recién llegada del interior. Un mendigo que ronda la zona, al que Sebastián llama «el chino» aunque nadie está seguro de su origen, se convierte en el hilo que los arrastra a través de una Caracas caótica y decadente hasta las puertas del hotel Teresa, un edificio en ruinas convertido en refugio de indigentes, prostitutas y voces que hablan en una lengua incomprensible. Allí, guiados por una recepcionista tan temible como su rata de compañía, los dos jóvenes descienden a los sótanos del hotel y llegan hasta Mawari, el hombre cuyo rostro, para sorpresa de Sebastián, guarda un parecido inquietante con el de su padre desaparecido. Escrita en primera clave íntima y con un tono que mezcla la memoria personal, la crónica urbana y un creciente extrañamiento casi onírico, la obra explora la manera en que una pérdida no resuelta sigue moldeando a quien la sobrevive, y cómo buscar a alguien —o buscar simplemente el vacío que dejó— puede convertirse en la única historia que vale la pena contar.