En un caserío vizcaíno junto al río Altzerreka, la anciana Sabina se resiste a ceder ni un ápice de su autoridad mientras su cuerpo y su familia empiezan a exigirle lo contrario.
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En un caserío vizcaíno junto al río Altzerreka, la anciana Sabina se resiste a ceder ni un ápice de su autoridad mientras su cuerpo y su familia empiezan a exigirle lo contrario. Una novela áspera y tierna sobre la vejez, la tierra y el peso de cuidar a quienes ya no pueden cuidarse.
Sabina ha gobernado durante décadas el caserío de Altzerreka con la misma mano firme con la que doma a las ovejas, cría a sus hijos y soporta las inclemencias de un valle que apenas ha cambiado de nombre en un siglo. Recién operada y con la pierna vendada, se ve obligada a depender de una hija, Karmele, que la vigila con una mezcla de ternura y agotamiento, mientras su hijo Joseba maniobra en los pasillos del hospital para convencer a la familia de ingresar a Henry —el cuñado inválido de Sabina, viejo emigrante retornado de Estados Unidos— en una residencia. Entre visitas familiares cargadas de tensión, nietos distraídos con pantallas, una nuera que nunca ha sido bienvenida del todo y una hija mayor distanciada por un desencuentro sobre una herencia, la novela reconstruye, capítulo a capítulo, la vida de una mujer que ha convertido el trabajo, el silencio y la desconfianza en su forma de amar. A través de escenas cotidianas —el aseo de un anciano que no quiere morir, las escapadas nocturnas de Sabina al descampado, los recuerdos de una infancia de servidumbre y humillación en Lekeitio, el eco de un padre comunista y de un marido ausente— el relato dibuja el retrato íntimo de una ‘basa’, una mujer salvaje e indómita como el barro del que también habla la palabra, atrapada entre la tierra que la sostiene y una vejez que ya no puede seguir gobernando sola. Con un lenguaje que entreteje el euskera cotidiano de una casa rural vasca y una prosa sensorial y directa, la obra explora el cuidado familiar, el desgaste de los cuerpos, la memoria de la posguerra rural y las fracturas silenciosas entre generaciones.