Una noche de octubre en Ceuta, una pareja joven sube a las Murallas Reales y encuentra un cadáver mutilado y bañado en insecticida. A miles de kilómetros, en Múnich, el programador almeriense Carlos Aguilar recibe un mensaje de su hermana…
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Una noche de octubre en Ceuta, una pareja joven sube a las Murallas Reales y encuentra un cadáver mutilado y bañado en insecticida. A miles de kilómetros, en Múnich, el programador almeriense Carlos Aguilar recibe un mensaje de su hermana que apenas dice lo imprescindible: alguien ha muerto y hay que reconocer el cuerpo. El viaje que emprende hacia el Estrecho, entorpecido por un temporal que deja la ciudad casi incomunicada, lo obliga a identificar a su hermano menor, con quien llevaba cuatro meses sin hablar tras una discusión que ya no podrá reparar. Entre el secreto de sumario que le cierra todas las puertas y un periodista que insinúa que ese crimen no es el primero, Carlos decide dejar de esperar respuestas y buscarlas por su cuenta. Un thriller de duelo, culpa y frontera, narrado con la aspereza de quien ha perdido demasiado en poco tiempo.
Todo empieza con una cena de enamorados. Mohamed sale tarde del restaurante donde trabaja, se disculpa con Fátima por hacerla esperar una vez más y ambos terminan la noche subiendo a las Murallas Reales con dos milhojas en una fiambrera. Un olor punzante a desinfectante los desvía del paseo romántico hacia el pie de un cañón oxidado, donde los aguarda una escena imposible de olvidar: un cuerpo desmembrado, sin rastro de sangre, cubierto por un líquido blanco. La ciudad africana, todavía sacudida por un temporal reciente, amanece con un crimen que nadie sabe explicar.
Lejos de allí, en Múnich, Carlos Aguilar mira correr el Isar desde el puente Max-Joseph sin atreverse a releer el mensaje que su hermana le ha enviado. Almeriense de treinta años, ingeniero informático emigrado por trabajo, Carlos arrastra un duelo que no ha terminado de cerrar: sus padres murieron en un accidente de tráfico al regresar de visitarlo, y desde entonces se ha vuelto irascible, solitario, incapaz de perdonar. La última vez que vio a su hermano Juan discutieron por la venta de la casa familiar, y las palabras que se cruzaron —“por tu culpa murieron”— siguen intactas cuatro meses después. Ahora el mensaje de Ana solo pide una cosa: reunirse en Ceuta para reconocer un cadáver.
El viaje se convierte en una travesía áspera. El temporal cancela los helicópteros y luego los ferris; la crossing desde Algeciras deja a los pasajeros mareados y a Carlos con el teléfono roto y el equipaje maltrecho. Llega a una ciudad sin plazas de hotel, duerme mal en un hostal de paso y se presenta en los juzgados sin haber podido hablar con su hermana, atrapada al otro lado del Estrecho. Allí, una sola fotografía y una vieja cicatriz en la mejilla bastan para confirmar lo que temía. Lo que no obtiene es una explicación: el caso está bajo secreto de sumario y el comisario que lo interroga no le concede ni el consuelo de despedirse del cuerpo.
A la salida del juzgado se le sienta enfrente Eduardo Escobar, un periodista que firma con doble E, dice investigar crímenes por encargo privado y parece saber más que la policía. Su cliente perdió a alguien cercano en circunstancias idénticas: desangrado, descuartizado y rociado con Zotal. Dos muertes que, sobre el papel, no guardan ninguna relación, pero que él atribuye a la misma mano y al mismo patrón. A cambio de información sobre Juan —sus negocios, sus deudas, su afición al submarinismo, la razón por la que pudo cruzar a Ceuta—, Escobar le ofrece a Carlos lo único que nadie más le da: la verdad, aunque sea extraoficial y a medias.
Con el dolor todavía en carne viva y una investigación oficial que avanza a ciegas, sin cámaras ni testigos, Carlos elige el camino contrario al que habría tomado su hermano: no esperar. La novela avanza así por una Ceuta de dos orillas y varias religiones, de murallas centenarias y hoteles llenos, donde el luto se mezcla con la culpa y donde cada respuesta que Carlos arranca lo acerca a un asesino metódico que ya ha matado antes.