Una novela coral sobre el ascenso y la caída de una familia holandesa fuera de lo común: Siem Sigerius, ex judoca de elite convertido en carismático rector universitario y medalla Fields, su esposa ebanista Tineke, y sus hijas Joni y Janis.
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Una novela coral sobre el ascenso y la caída de una familia holandesa fuera de lo común: Siem Sigerius, ex judoca de elite convertido en carismático rector universitario y medalla Fields, su esposa ebanista Tineke, y sus hijas Joni y Janis. Contada en buena parte desde la mirada de Aaron, fotógrafo y antiguo yerno, el relato alterna el esplendor público de los Sigerius con el deterioro íntimo que se oculta detrás de él, y avanza entre la memoria de los años felices en el campus y un presente marcado por la enfermedad, la distancia y un encuentro casual e incómodo en un tren.
La historia arranca con una imagen que lo define casi todo: la fotografía de Siem Sigerius, rector de una universidad de prestigio, desnudo salvo por una corbata, celebrando en una orilla la victoria de su equipo de remo. La instantánea, tomada por Aaron, el fotógrafo del boletín universitario y entonces novio de Joni, la hija menor de los Sigerius, recorre periódicos de medio continente y consolida el mito de un hombre que combina el carisma televisivo, la genialidad matemática y un pasado como judoca de elite marcado por unas inconfundibles orejas de coliflor.
A partir de esa foto, la narración reconstruye el ascenso de Sigerius: de aspirante a medalla olímpica truncado por un accidente absurdo a matemático autodidacta que, en la soledad de una convalecencia, descubre un talento inesperado que lo llevará a una cátedra, a la fama televisiva y, finalmente, a dirigir una universidad que transforma a su imagen. En paralelo se dibuja la vida doméstica en la granja familiar: las comidas de los sábados, el jazz de los domingos por la mañana, las sesiones de yudo compartidas entre suegro y yerno, y el vínculo ambiguo entre Aaron y Tineke, la madre, ebanista de oficio y carácter esquivo, con quien nunca logra entenderse.
Esa vida ordenada se cuenta desde un presente muy distinto: ocho años después, convertido en fotógrafo escolar en Bélgica y con una salud mental frágil tras haber atravesado episodios psicóticos, Aaron se encuentra por azar con Tineke en un tren rumbo a Bruselas. El reencuentro, tenso y no verbalizado, funciona como bisagra entre el relato luminoso de los años en el campus y la sospecha de que, en algún punto no revelado todavía, algo se rompió de manera irreversible en el seno de la familia Sigerius.