Emboirik Ahmed Omar, historiador y antiguo representante diplomático saharaui, traza en este ensayo el medio siglo transcurrido desde que un puñado de jóvenes fundó el Frente Polisario en una casa de Zuerat, en abril de 1973.
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Emboirik Ahmed Omar, historiador y antiguo representante diplomático saharaui, traza en este ensayo el medio siglo transcurrido desde que un puñado de jóvenes fundó el Frente Polisario en una casa de Zuerat, en abril de 1973. Escrito desde dentro del movimiento, el libro reconstruye los orígenes de la organización, la represión colonial que la precipitó, la guerra, el exilio y la larga batalla diplomática que continúa hoy. Una historia breve pero densa sobre cómo un pueblo del desierto convirtió la resistencia en proyecto nacional.
En los últimos días de abril de 1973, un grupo reducido de saharauis se reunió en una vivienda modesta de la localidad mauritana de Zuerat para fundar el Frente Popular para la Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro. Cincuenta años después, Emboirik Ahmed Omar vuelve sobre aquel momento fundacional para contar, desde dentro, qué hizo posible esa reunión y qué se desprendió de ella.
El relato no empieza en 1973 sino antes: en el Movimiento de Vanguardia para la Liberación del Sahara que Mohamed Sidi Brahim Basiri creó en Esmara en 1969, en su apuesta por una resistencia pacífica y negociada, y en la manifestación del 17 de junio de 1970 que la administración española reprimió con una violencia que cerró de golpe esa vía. La captura y desaparición de Basiri, sostiene el autor, marcó el punto en que la búsqueda de una transición consensuada dejó paso a la convicción de que la confrontación era inevitable. De ahí arrancan los capítulos que siguen la formación de la organización armada, la figura de Luali Mustafa Sayed —su trayectoria desde el pastoreo infantil hasta las aulas de Derecho en Rabat y los círculos universitarios donde planteó por primera vez la cuestión saharaui—, y el eje Tinduf-Zuerat que sirvió de retaguardia a la guerrilla naciente.
Buena parte del libro se ocupa de las cuestiones que hicieron posible convertir un movimiento en un sujeto político: la construcción de una identidad nacional entendida no como invención sino como reencuentro con normas y valores compartidos; la crítica frontal al tribalismo como estructura de poder que sostenía el orden colonial; y la experiencia del “no-ser” administrativo en una colonia donde peninsulares y canarios eran “europeos” y los habitantes originarios, “nativos”, con salarios, derechos y expectativas desiguales. El autor documenta también la vertiente militar y sus giros, desde la política de tierra quemada y la intervención de la aviación francesa en 1977 hasta la crisis interna de 1988 y el surgimiento de una nueva élite.
El tramo final se desplaza al terreno diplomático. Ahmed Omar examina el Acuerdo Tripartito de Madrid como la fractura originaria del conflicto tal como hoy lo conocemos, repasa la sucesión de resoluciones incumplidas de Naciones Unidas y la MINURSO —creada para organizar un referéndum que nunca se celebró—, y analiza el viraje de 2007, cuando Marruecos comunicó que solo aceptaría la autonomía como salida. La lectura que ofrece es explícitamente crítica: sostiene que el Consejo de Seguridad cambió las reglas a mitad de proceso y que, al hacerlo, sustituyó el criterio del derecho por el de la correlación de fuerzas.
El libro se cierra con los desarrollos más recientes —el reconocimiento estadounidense bajo Trump, la carta de Pedro Sánchez al monarca marroquí en marzo de 2022— y con una advertencia sobre lo que implica aceptar los argumentos del más fuerte en nombre de evitar sufrimientos. Es un texto de parte, y no lo disimula: su autor participó en la lucha clandestina que narra. Precisamente por eso resulta un documento singular, la versión que los protagonistas dan de su propia historia frente a una historiografía que, en su lectura, los ha tratado como objeto y rara vez como sujeto.