En un pueblo inglés marcado por lo sobrenatural, James Mortimer carga con la responsabilidad de proteger a sus cuatro hermanos menores, cada uno dotado de un poder que no pidieron tener, mientras él mismo lucha contra visiones de fantasmas…
Descargar
En un pueblo inglés marcado por lo sobrenatural, James Mortimer carga con la responsabilidad de proteger a sus cuatro hermanos menores, cada uno dotado de un poder que no pidieron tener, mientras él mismo lucha contra visiones de fantasmas que le impiden vivir en paz. Entre el cariño incondicional de su amiga Gádor, los celos y torpezas de un hermano adolescente que no controla el fuego que lo consume, y el eco de una infancia marcada por la muerte de su tío, la novela teje una historia de lealtad familiar, secretos de sangre y el peso de ser diferente en un mundo que no perdona esa diferencia.
“Brío y odio”, de Tabata Garza, es una novela juvenil de corte fantástico que combina el drama familiar con elementos sobrenaturales para construir el retrato de una familia unida por el destino y por poderes que ninguno de sus miembros eligió. James Mortimer, el mayor de cinco hermanos, ha asumido desde muy joven el papel de tutor y protector tras la muerte de su tío Robert, quien los había criado como si fueran sus propios hijos. Bajo ese techo conviven George, capaz de controlar fuego y hielo pero incapaz aún de dominar sus propias emociones; los gemelos Joule y Julliett; y el pequeño Gavroche, adoptado desde bebé y ajeno todavía a las cargas que pesan sobre los demás. James, por su parte, esconde el don más doloroso de todos: ve y escucha a los muertos, fragmentos de historias ajenas que se repiten frente a él sin que pueda evitarlo, un peso que lo obliga a correr, literalmente, para escapar de sus propios recuerdos. A su lado siempre está Gádor, la única amiga que ha logrado ganarse su confianza, testigo silenciosa de sus crisis y also, sin saberlo del todo, motivo de una tensión creciente con George. La narración avanza entre escenas domésticas —cumpleaños, bromas entre hermanos, la torpeza de un primer enamoramiento— y momentos de honda oscuridad, como los ataques de ansiedad de James o las visiones que lo devuelven a la casa donde su tío se derrumbó. En paralelo, la historia introduce a una joven encerrada desde niña en una institución que la mantiene drogada y aislada por causa de un síndrome que la vuelve inestable y peligrosa a ojos de quienes deberían protegerla, incluida su propia familia, revelando que el don de ver, sentir o controlar lo invisible puede ser tanto un regalo como una condena. Con un tono íntimo y una prosa que alterna la ternura de los lazos fraternos con la crudeza del trauma y el aislamiento, “Brío y odio” explora qué significa cuidar de otros cuando uno mismo no ha aprendido a cuidarse, y hasta dónde llega la lealtad cuando el pasado —y las propias marcas, físicas y emocionales— insisten en salir a la luz.