A partir del archivo personal de Julián Fuster Ribó, la historiadora Luiza Iordache Cârstea reconstruye el destino de los republicanos españoles que, exiliados en la Unión Soviética tras la Guerra Civil, acabaron represaliados y encerrados…
Descargar
A partir del archivo personal de Julián Fuster Ribó, la historiadora Luiza Iordache Cârstea reconstruye el destino de los republicanos españoles que, exiliados en la Unión Soviética tras la Guerra Civil, acabaron represaliados y encerrados en el Gulag. Combinando cartas de amor escritas en cautiverio, testimonios inéditos y un extenso trabajo de archivo, el libro sigue a Fuster desde los frentes de guerra hasta la cárcel de Lubianka y el campo de Kengir, donde fue testigo de una de las revueltas más violentas del sistema concentracionario estalinista.
En febrero de 2007, la investigadora Luiza Iordache Cârstea llega a la casa familiar de Julián Fuster Ribó en La Pobla de Montornès y descubre un archivo personal excepcional: cartas, manuscritos, una autobiografía y una carta dirigida a Nikita Jruschov que describe la masacre de presos en el campo de Kengir. Ese hallazgo se convierte en el punto de partida de un libro que reconstruye, a través de la vida de Fuster, la experiencia de los exiliados políticos españoles que, tras la derrota republicana de 1939, encontraron refugio en la Unión Soviética y, con el paso de los años, sufrieron la maquinaria represiva del Gulag.
La obra sitúa a Fuster dentro de un fenómeno más amplio: el de los cerca de mil dirigentes, militares y militantes del Partido Comunista de España que llegaron a la URSS en 1939, y el de otros colectivos —niños evacuados durante la guerra, pilotos, marinos mercantes— que ya se encontraban en territorio soviético cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Iordache documenta cómo la disidencia, la crítica al régimen, el deseo de repatriación o simples comentarios considerados subversivos condujeron a cientos de españoles a prisiones como Lubianka, Butirka o Lefortovo, y de allí a campos de trabajos forzados repartidos por Siberia, Kazajstán y otras regiones remotas del país.
El relato sigue de cerca el itinerario personal de Fuster: su paso por los campos de internamiento franceses, la llegada esperanzada a la URSS, el combate en el frente soviético durante la guerra contra el nazismo, la ruptura de su familia, el desencanto progresivo con el sistema comunista, su arresto y condena, y los siete años de reclusión en el campo especial de Steplag, en Kengir, donde presenció la sangrienta rebelión de presos narrada también por Alexandr Soljenitsin en Archipiélago Gulag. En ese mismo cautiverio nace su relación con Nadezhda Gordovich, sostenida mediante cartas clandestinas que burlaron la censura del campo y que hoy constituyen una de las fuentes más íntimas del libro.
Apoyada en archivos de varios países, testimonios orales y una bibliografía multilingüe, la autora entrelaza la biografía de Fuster con las de otros españoles —maestros, pilotos, marinos— que compartieron distintos grados de represión, ofreciendo una biografía colectiva del exilio republicano en la URSS. El volumen se cierra con anexos que incluyen la carta de Fuster a Jruschov y su testimonio personal sobre lo que llamó el «paraíso comunista», documentos que aportan una mirada directa y poco común sobre la vida cotidiana bajo el estalinismo y sobre el propio sistema del Gulag, desde su origen tras la revolución de 1917 hasta su desmantelamiento en los años posteriores a la muerte de Stalin.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.