Alexander Moore lo tiene todo: es el heredero de la chocolatera más importante del mundo, un empresario implacable y un soltero acostumbrado a que nadie le diga que no.
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Alexander Moore lo tiene todo: es el heredero de la chocolatera más importante del mundo, un empresario implacable y un soltero acostumbrado a que nadie le diga que no. Pero su reinado se tambalea cuando L'amour du chocolat, una empresa francesa dirigida por la enigmática Camille Angel, empieza a arrebatarle mercado en Europa. Decidido a eliminarla como rival, Alexander no cuenta con que el deseo que ella despierta en él ponga en juego mucho más que su imperio de chocolate.
Alexander Moore construyó su vida sobre el control: dueño absoluto de la chocolatera más reconocida del planeta, un físico que abre puertas y una regla de oro que jamás rompe, el placer no se mezcla con el sentimiento. Entre entrevistas, viajes de negocios y noches sin compromiso en Temptation, uno de los clubes privados que posee junto a sus amigos Daniel y Luke, su vida transcurre exactamente como él la diseñó. Hasta que las cifras de ventas en Francia, Inglaterra e Italia empiezan a caer, y un nombre desconocido aparece detrás del golpe, L’amour du chocolat, una empresa francesa que en apenas un año, bajo una nueva y misteriosa dueña, se ha convertido en su competencia más peligrosa. Mientras envía a sus socios más cercanos a París para negociar, comprar o destruir a la rival que amenaza todo lo que ha levantado, Alexander descubre que detrás de la estrategia y el éxito repentino de la empresa se esconde una mujer tan hermética como fascinante, Camille Angel. Lo que comienza como una investigación empresarial se convierte en una obsesión que Alexander no esperaba, y el encuentro cara a cara con su competidora despierta en él una atracción que desafía todas las reglas que ha jurado no romper. Entre juntas de consejo, viajes transatlánticos y las tentaciones de un mundo tan exclusivo como peligroso, esta es la historia de dos rivales que deberán decidir si el deseo puede ser más fuerte que la ambición, y si el corazón sobrevive a una guerra de chocolate.