Violeta, una joven política de vida acomodada, sale una mañana a correr por su parque habitual y, tras cruzar sin saberlo un arco iris, despierta en una versión futura y devastada de su propia ciudad.
Descargar
Violeta, una joven política de vida acomodada, sale una mañana a correr por su parque habitual y, tras cruzar sin saberlo un arco iris, despierta en una versión futura y devastada de su propia ciudad. Un siglo y medio después, la naturaleza ha sido erradicada por decreto, el agua y el aire se racionan como instrumentos de control, y la piel reseca de los habitantes es la marca visible de una sociedad sometida. Refugiada en una casona en ruinas junto con un huerto clandestino, Violeta se une a una red secreta de resistencia que cultiva plantas prohibidas como acto de rebeldía, mientras intenta reconstruir su identidad en un mundo que la recuerda solo como un nombre del pasado.
«Ciudad sin mariposas» arranca con una rutina apacible —una carrera matutina, un reloj de fuente, un ama de llaves— que se quiebra en cuestión de minutos cuando Violeta descubre que su casa, su calle y su época ya no existen. Extraviada en un futuro irreconocible, encuentra refugio en una vieja casona semiderruida donde sobrevive gracias a un pequeño huerto oculto tras unas tablas, el único rastro de vegetación en una ciudad donde la flora y la fauna han sido prohibidas por decreto.
Es allí donde conoce a Rafael, un arquitecto que pertenece a un grupo clandestino dedicado a preservar semillas y cultivos a riesgo de su propia vida, y más tarde a Carmen, otra integrante de la resistencia que huye de las purgas periódicas de la policía. A través de ellos, Violeta entiende las reglas de este nuevo orden: el agua y el oxígeno se racionan para mantener a la población dócil y explotable, los árboles y los jardines fueron arrasados generaciones atrás en nombre del progreso inmobiliario, y solo persiste, oculta e inalcanzable, una legendaria «Ciudad-Estado» donde la naturaleza sobrevive intacta.
La novela combina el desconcierto del viaje en el tiempo con una reconstrucción progresiva de los orígenes de la catástrofe: la tala sistemática, la desecación de lagos y mares, la sustitución del aire y el agua naturales por versiones artificiales y racionadas. En paralelo, Violeta se enfrenta a una dimensión más íntima de la pérdida: al visitar las casas de su familia y de su antiguo prometido, descubre que su nombre sobrevive como leyenda familiar y que su linaje se mantiene con vida en la resistencia, aunque ella misma ya no puede reclamar ese lugar sin poner en riesgo lo que encuentra.
Con una máscara improvisada para camuflar la humedad de su piel —el rasgo que la delataría ante la vigilancia—, Violeta comienza a moverse entre dos mundos: el que perdió y el que debe aprender a habitar. La obra teje así una fábula de anticipación ecológica con una historia personal de duelo, memoria e identidad, plantea la pérdida ambiental como una forma de control político y sostiene, a través de la resistencia silenciosa de sus personajes, la posibilidad de que la esperanza sobreviva incluso en el paisaje más árido.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.