Una periodista de Connecticut viaja a Texas decidida a desmontar por escrito el mito del vaquero irresistible, pero un ranchero de mirada oscura y manos firmes empieza a poner en duda todas sus conclusiones.
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Una periodista de Connecticut viaja a Texas decidida a desmontar por escrito el mito del vaquero irresistible, pero un ranchero de mirada oscura y manos firmes empieza a poner en duda todas sus conclusiones.
Candace Porter llega a Texas con una misión muy clara: reunir pruebas para un artículo que demuestre, con el rigor que la caracteriza, que los vaqueros no son más atractivos que cualquier otro hombre y que su fama de irresistibles es solo una fantasía sin fundamento. Para comprobarlo se instala en un bar de vaqueros dispuesta a observar sin ser vista, armada de una libreta, un vestuario discreto y la firme intención de no dejarse llevar por las apariencias. El plan se tuerce en cuanto un ranchero solitario, sentado al fondo del local, cruza la mirada con ella y la invita a bailar. Lo que iba a ser una simple anotación de campo se convierte en una noche que Candace no consigue borrar de la cabeza.
La coincidencia se repite cuando su amiga Darcy, veterinaria de la zona, la lleva a varios ranchos para que amplíe su investigación y resulta que uno de sus paradas es, precisamente, la propiedad de Tanner Carson, el mismo hombre del bar. Entre yeguas a punto de parir, tardes de barbacoa y bailes que se alargan más de lo previsto, Candace intenta mantener la distancia profesional que su trabajo exige, mientras anota comportamientos, compara candidatos y se repite que todo es material para el artículo. Tanner, por su parte, arrastra su propia cautela: un matrimonio breve con una mujer de ciudad que nunca llegó a encajar en la vida del rancho le enseñó a no confiar en quienes llegan de fuera con maletas hechas para volver a marcharse.
Ambos se empeñan en catalogar lo que sienten como algo pasajero, una anécdota de vacaciones para ella, una tentación pasajera para él. Pero cuanto más se resisten, más evidente resulta que lo que está naciendo entre los dos no cabe en ninguna de las categorías que Candace había preparado para su reportaje. Entre el polvo del rancho, las noches de música country y la desconfianza que ambos cargan de relaciones pasadas, la historia avanza hacia una pregunta que ninguno de los dos había previsto formular: qué hacer cuando la persona que se suponía iba a demostrar una teoría termina por echarla completamente por tierra.