Escrito por el sociólogo Erik Olin Wright en los últimos meses de su vida, este ensayo plantea que oponerse al capitalismo no es solo una postura moral frente a sus injusticias, sino una apuesta práctica por construir una alternativa…
Descargar
Escrito por el sociólogo Erik Olin Wright en los últimos meses de su vida, este ensayo plantea que oponerse al capitalismo no es solo una postura moral frente a sus injusticias, sino una apuesta práctica por construir una alternativa viable. Partiendo de su obra anterior 'Construyendo utopías reales', el autor examina qué es el capitalismo, por qué genera tanto prosperidad como sufrimiento evitable, y qué valores —igualdad de acceso a una vida próspera, autodeterminación democrática y solidaridad— deberían sostener cualquier proyecto que aspire a superarlo.
Concebido inicialmente como una versión breve y divulgativa de ‘Construyendo utopías reales’, este libro terminó convirtiéndose en algo distinto: una reflexión centrada no ya en demostrar que una alternativa democrático-igualitaria al capitalismo es posible, sino en pensar la estrategia para alcanzarla. Redactado en circunstancias personales extraordinarias —el autor lo escribió mientras afrontaba un diagnóstico de leucemia mieloide aguda—, el texto conserva el propósito original de ser accesible a un público amplio, sin renunciar al rigor de sus argumentos.
El primer capítulo, que abre la obra, contrasta los dos grandes relatos que compiten al hablar del capitalismo: el que celebra su capacidad de innovación, crecimiento y mejora material, y el que denuncia la pobreza persistente, la precariedad y la destrucción ambiental que lo acompañan. Frente a esta disyuntiva, el autor no niega los logros del sistema, pero sostiene que la pregunta relevante no es si el capitalismo ha mejorado las condiciones de vida a lo largo de la historia, sino si, desde el presente, sería posible organizar la economía de otra manera y vivir mejor.
A partir de ahí, se propone una definición de capitalismo que combina dos dimensiones: la económica, como sistema coordinado por mercados, y la de clase, entendida como la relación de poder entre quienes poseen los medios de producción y quienes aportan su trabajo. Esta distinción permite imaginar economías de mercado no capitalistas —estatales o cooperativas— y abre la puerta a pensar alternativas que no dependan de abolir el mercado en sí, sino la estructura de propiedad y poder que lo acompaña.
El texto explora después las motivaciones que llevan a distintas personas a oponerse al capitalismo, distinguiendo entre los intereses de clase y los valores morales, y argumentando que ninguna estrategia de cambio social puede sostenerse solo en los primeros. De ahí se desprende un examen detallado de los valores que, según el autor, deberían orientar la crítica y la construcción de alternativas: la igualdad de acceso a los medios materiales y sociales necesarios para una vida próspera; la autodeterminación, entendida como el derecho a participar en las decisiones que afectan la propia vida, ya sea como libertad individual o como democracia colectiva; y la solidaridad comunitaria como tercer pilar de una sociedad justa.
Más que un tratado cerrado, el libro se presenta como una hoja de ruta conceptual: identifica lo que está mal en el capitalismo, propone criterios claros para juzgar sus alternativas y sienta las bases —completadas por los capítulos siguientes sobre variedades del anticapitalismo, el papel del Estado y la formación de actores colectivos— para pensar tanto el destino deseable como el camino para alcanzarlo.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.