Un publicista peruano se propone explicar, desde dentro, por qué los hombres se comportan como se comportan y qué esperan de ellos las mujeres de hoy.
Descargar
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.
Un publicista peruano se propone explicar, desde dentro, por qué los hombres se comportan como se comportan y qué esperan de ellos las mujeres de hoy. Mezcla de ensayo histórico, manual de convivencia y confesión personal, el libro recorre desde las primeras tribus hasta la pareja contemporánea para responder, sin coartadas, las preguntas que se repiten en toda relación.
«¿Cómo son los hombres? Guía para conocerlos y aprender a convivir con ellos» parte de una premisa incómoda: los hombres están en crisis y casi ninguno lo admite. Luis Quiroz Moloche —limeño, publicista, actor de teatro, esposo y padre— escribe desde una posición poco frecuente: la de un hombre que intenta describir a los suyos ante un público mayoritariamente femenino, consciente de que abundan los libros escritos por mujeres sobre ellos y escasean los escritos por ellos sobre sí mismos.
La obra se organiza en cuatro partes. La primera es la más ambiciosa: una arqueología de la desigualdad que identifica cuatro momentos bisagra en la relación entre hombres y mujeres. Los primeros grupos humanos, donde el desconocimiento de la paternidad otorgaba a la mujer un poder ligado a la fertilidad, hasta que el sedentarismo, la defensa del territorio y el descubrimiento del papel masculino en la reproducción inauguraron el orden patriarcal. La aparición del cristianismo, que a juicio del autor consolidó culturalmente la subordinación femenina y la sospecha sobre el deseo. El amor romántico como modelo de expectativas. Y la revolución industrial, que empujó a la mujer de la esfera privada a la pública sin que el hombre hiciera el camino inverso con la misma velocidad. A ese recorrido el autor suma un capítulo sobre el viejo dilema entre biología y cultura —donde se inclina por el peso de lo social— y otro sobre quiénes fabrican el machismo cotidiano: el padre, la madre, los primeros cuentos, los primeros juguetes, los apellidos, la publicidad, la música, el trabajo.
La segunda parte cambia de registro y se vuelve un espejo de dos caras: lo que los hombres no entienden ni toleran de las mujeres, y lo que las mujeres no entienden ni toleran de los hombres. La tercera, la más extensa, es un catálogo de cuarenta y cinco preguntas formuladas en voz alta, algunas graves y otras deliberadamente domésticas: por qué son infieles, por qué temen a las mujeres exitosas, por qué huyen del compromiso, por qué callan, por qué el fútbol, por qué son malos en la cama, si perdonan una infidelidad, cuándo conviene romper, si es sano convivir antes de casarse, si existe algo llamado «hombría». El tono alterna el análisis con el humor peruano y las referencias al cine, y no ahorra autocrítica: el autor admite que muchas mujeres, sin proponérselo, siguen educando hijos en el mismo molde del que se quejan.
Cierran el libro un apartado de consejos prácticos para la vida en pareja y una selección de frases sobre el amor. El eje propositivo son las siete «C» de la felicidad compartida —Comunicación, Confianza, Compromiso, Compartir, Comunión, Comprensión y Conocimiento— y la figura del «hombre del siglo XXI»: alguien que reparte roles en lugar de «colaborar», que no confunde ser proveedor con ser dueño, que no teme llorar ni comprometerse, y que entiende que el fracaso o el éxito de una relación siempre es cosa de dos. Quiroz no se presenta como modelo; reconoce defectos y una relación con altibajos, y declara que escribir fue, antes que nada, una forma de entenderse a sí mismo.