Un contralmirante, dos capitanas y un planeta de piratas: en una galaxia al borde de la guerra civil interplanetaria, «Convergencia» sigue a un puñado de oficiales que buscan aliados improbables mientras algo sin nombre empieza a devorar…
Descargar
Un contralmirante, dos capitanas y un planeta de piratas: en una galaxia al borde de la guerra civil interplanetaria, «Convergencia» sigue a un puñado de oficiales que buscan aliados improbables mientras algo sin nombre empieza a devorar las estrellas.
Año 6653 del calendario espacial. En los confines de la galaxia, un coronel navega hacia un planeta virgen catalogado como Z-3.405 repitiéndose una frase que no lo absuelve de nada: «no fue mi culpa». Antes de que pueda llegar, las estrellas empiezan a apagarse una por una y una oscuridad viscosa y reptante avanza sobre su nave. Ese prólogo instala el tono de la novela de Germán Trapp: una space opera de superficie militar y fondo inquietante, donde el terror no llega de una flota enemiga sino de algo que ninguna doctrina contempla.
El relato se abre después con un motín. La capitana Sabrina Lirox, una de las pocas terrestres a bordo —y por eso mirada con recelo en una galaxia que considera a los nacidos en la Tierra los más violentos y los más desobedientes—, lleva una semana encerrada en un baño con diez grumetes contra cuarenta amotinados. Su plan es sencillo y brutal: cruzar los pasillos convertidos en trincheras, llegar al puente y devolver la nave a puerto. Lo que sigue no es una escaramuza limpia. Hay armaduras antimotines, dardos eléctricos, cuchillos de cocina, brazos hidráulicos pulverizados por el uso y un compañero al que Lirox mata con sus propias manos mientras llora. El líder del motín, en cambio, guarda otro secreto: un código de desactivación que revela hasta dónde ha llegado la Unión Interplanetaria en su experimento de poner máquinas al mando sin decírselo a nadie.
De ahí la novela se abre en abanico. En el consejo del sector C, entre palcos de almirantes y hologramas de un canciller que solo observa, el contralmirante Johan Elías propone lo que sus pares consideran denigrante: pactar con Pirate, el planeta terraformado y gobernado por antiguos bucaneros, dueño del astillero más grande de la galaxia. Dos millones de naves ya se han amotinado y engrosan las filas del Concilio, la coalición que se levanta contra la imposición militar de la U.I. La aritmética es simple: dos a uno en contra. Elías reúne a sus dos viejas amigas —Lirox, recién salida del infierno, y Victoria Bradbury, la mejor estratega de los tres— para un viaje diplomático cuyas verdaderas intenciones promete revelar solo cuando lleguen.
En paralelo, la historia baja a escala doméstica. En Marte, el capitán mercante James Kavdor despierta a gritos de pesadillas que empezaron el día en que firmó el contrato para navegar a Z-3.405. Su esposa Karoline, maestra encerrada por su propia vocación en el sistema solar, ha convertido ese planeta en una obsesión: acaricia hololibros que no abre, calcula los días del viaje, imagina que la que parte es ella. Cuando la compañía anuncia que Z-3.405 queda desanexado y prohibido, el alivio de él y el derrumbe de ella ocurren en la misma habitación, y el desenlace de esa escena es una de las páginas más perturbadoras del libro.
Trapp entrelaza estas líneas —el motín, la conspiración diplomática, la familia marciana y la sombra que come planetas— con una prosa seca, atenta al detalle técnico y sin pudor ante la violencia. Los brazos prostéticos, los brazaletes que firman tratados y realizan llamadas por entrelazamiento cuántico, los ascensores espaciales y los robots sin piel simulada componen un mundo verosímil y desigual, donde la política interplanetaria se discute en salas capitulares y se resuelve en pasillos ensangrentados. Bajo la epígrafe de Asimov que abre la primera parte —la ciencia gana en conocimiento más rápido que la sociedad en sabiduría— la novela plantea su verdadera pregunta: qué queda de la humanidad cuando se le da el universo entero y sigue eligiendo la guerra, y qué espera afuera cuando por fin mira hacia la oscuridad.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.