En las montañas de Alaska, Wendy Walters, fotógrafa neoyorkina de Naturaleza sin Fronteras, persigue la oportunidad de captar imágenes de un raro caribú.
Descargar
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.
En las montañas de Alaska, Wendy Walters, fotógrafa neoyorkina de Naturaleza sin Fronteras, persigue la oportunidad de captar imágenes de un raro caribú. Su misión se ve interrumpida por Joe Peterson, un guardabosque que la confunde con una cazadora furtiva. Atrapados en una tormenta que los aísla en la montaña, ambos deben luchar juntos por sobrevivir, mientras el deseo despierta entre ellos en la soledad del Ártico.
En los páramos nevados de Alaska, Wendy Walters, fotógrafa de la prestigiosa revista Naturaleza sin Fronteras, llega decidida a capturar imágenes de un esquivo caribú de la región. Proveniente de Nueva York, Wendy está acostumbrada a los desafíos, pero nada la ha preparado para el encuentro que está por ocurrir.
Mientras persigue a su presa fotográfica en las altitudes de una montaña volcánica, Joe Peterson, el guardabosque que custodia la reserva natural, la avista desde la lejanía. Confundido por la ropa de camuflaje mojada y el estuche de su trípode fotográfico, Joe cree estar ante una cazadora furtiva dispuesta a violar la ley de protección de especies. Lo que sigue es un encuentro turbulento en la cima de la montaña, durante una tormenta feroz que desata toda la fuerza de la naturaleza.
Cuando un relámpago los desequilibra y Wendy se precipita hacia el abismo, Joe la salva en el último instante, sujetándola con una fuerza que la deja sin aliento. En aquel momento, entre el trueno y la lluvia helada, algo chisporrotea entre ellos: un deseo que ambos intentan negar pero que crece con cada segundo que permanecen juntos.
Joe la detiene como a una criminal, convencido de su culpa. Wendy, furiosa por la acusación injusta, se aferra a su estuche de equipo fotográfico mientras discuten en medio de la tormenta. La tensión entre ellos, mezcla de rabia y atracción, los consume.
Cuando el guardabosque le ordena seguirlo a su cabaña para refugiarse del temporal amenazante, Wendy protesta. Pero pronto descubre que en las montañas de Alaska, Joe Peterson es la única ley que existe. Mientras caminan entre los árboles empapados, el deseo continúa ardiendo bajo la superficie de cada mirada, cada roce, cada palabra.