Un incidente en la infancia los separó para siempre. Molly, en su ingenua pasión de niña, causó una pelea entre los hermanos Traemore. Como castigo, Harry fue exiliado del seno familiar y Molly desterrada a Yorkshire.
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Un incidente en la infancia los separó para siempre. Molly, en su ingenua pasión de niña, causó una pelea entre los hermanos Traemore. Como castigo, Harry fue exiliado del seno familiar y Molly desterrada a Yorkshire. Ocho años después, ahora convertidos en adultos, sus caminos vuelven a cruzarse en la sofisticada sociedad de Londres. Él, marcado por la deshonra de un escándalo militar. Ella, transformada por los años de exilio. Entre el rencor del pasado y la sorpresa del presente, descubrirán que el destino tiene otros planes para ambos.
En la Navidad de 1808, una niña de apenas trece años llamada Molly Fairbanks, brillante y apasionada, comete un acto de irreflexión que cambiaría para siempre el destino de quienes la rodean. Durante el tradicional baile navideño del duque de Mallan, en su ingenuidad juvenil y arrebatada pasión, recita un poema que revela secretos peligrosos: su amor por Roderick, el hijo mayor del duque, y sus sospechas sobre los encuentros furtivos entre su hermano Harry y su hermana Penelope. Lo que pretendía ser una confesión romántica se convierte en un escándalo que desata la ira familiar. Roderick y Harry se enfrentan en una violenta pelea, y como castigo, Harry es exiliado del seno de su familia para unirse al ejército, mientras que Molly es desterrada a Yorkshire, separada de todos cuantos ama. Ambos cargan con la culpa de ese momento, creyendo que sus caminos nunca volverían a encontrarse. Ocho años después, en el verano de 1816, sus destinos se entrecruzan nuevamente en la sofisticada sociedad de Londres. Harry ha regresado de sus años de servicio militar, pero marcado por un escándalo que mancilla su reputación. Molly ha resurgido de su exilio, transformada en una mujer de sociedad, aunque cargando aún con las cicatrices emocionales de aquella noche de Navidad. Cuando ambos descubren que sus caminos vuelven a cruzarse, entre el resentimiento del pasado y la sorpresa del presente, comprenderán que quizás el destino no fue tan implacable como creyeron. Porque el amor tiene formas misteriosas de sanar las heridas que el tiempo no pudo cerrar.