Edición del estudio que Enrique Flórez dedicó, en el tomo II de la España Sagrada (1754), a la breve crónica latina que enumera los reinados godos desde Atanarico hasta la unción de Witiza.
Descargar
Edición del estudio que Enrique Flórez dedicó, en el tomo II de la España Sagrada (1754), a la breve crónica latina que enumera los reinados godos desde Atanarico hasta la unción de Witiza. Flórez fija el texto, desmonta la atribución tradicional a un supuesto obispo Wulsa —nacida, sostiene, de una mala lectura de Wise-Gothorum— y corrige por cálculo interno los años de Chindasvinto y Recesvinto. El volumen reúne además la traducción castellana de Juan Francisco de Masdéu y el texto latino establecido por Theodor Mommsen en los Chronica Minora, con sus continuaciones sorense, parisina y legionense.
Hay obras diminutas cuya importancia es inversamente proporcional a su extensión. La llamada Crónica de los reyes visigodos apenas ocupa unas páginas: una lista de nombres seguidos de cifras, los años, meses y a veces días que duró cada reinado. Pero de esa aridez depende buena parte de la cronología de la España goda, porque los concilios se fechaban por el año del príncipe reinante, y sin saber cuándo empezó a reinar cada rey no se sabe cuándo se reunió cada concilio. Enrique Flórez lo entendió así y decidió publicarla íntegra en el tomo II de la España Sagrada, quejándose de no haberla hallado completa en ninguno de los autores que había manejado.
El estudio preliminar es un ejercicio de crítica textual que conserva hoy todo su interés como método. Flórez empieza por el autor y llega a una conclusión negativa pero firme: no existió el obispo Wulsa a quien la tradición atribuía el escrito. El nombre nació de una errata. Algunos copistas leyeron Wulsae donde el título decía Wise-Gothorum, y la prueba está en la propia sintaxis del epígrafe: si Wulsa fuera el autor, su nombre no ocuparía el lugar que ocupa. Tampoco fue san Julián de Toledo, como quisieron Ferreras y el fabricador del cronicón de Luitprando, porque el santo sobrevivió a Ervigio y su biógrafo Félix, tan minucioso en enumerar hasta los tratados menores, no menciona crónica alguna. Flórez razona además por qué el texto tuvo al menos tres manos: el redactor principal, que anota hasta la hora de los sucesos y muere antes que Ervigio; un continuador para Egica; y un tercero que añadió, sin enlazarla con nada, la unción de Witiza.
La segunda parte del estudio es aritmética pura y quizá la más brillante. La crónica dice que Recesvinto reinó solo veintitrés años, siete meses y once días. Flórez demuestra que es imposible con los datos de la propia crónica: entre la muerte del padre, en la Era 691, y la del hijo, en la 710, no median más que diecinueve años. Basta suprimir la palabra solus y aplicar la cifra al reinado entero, incluida la asociación al trono, para que todo cuadre al día. De ahí reconstruye las fechas exactas de Tulga, Chindasvinto, Recesvinto, Wamba y Ervigio, y las contrasta con las suscripciones conciliares y con dos inscripciones góticas. También corrige, por el argumento de que las unciones caían en domingo y por el cómputo lunar, varias fechas transmitidas con una unidad de más o de menos.
El lector encontrará después el material sobre el que descansa todo lo anterior: el texto latino según el cardenal Aguirre y Juan Bautista Pérez, la traducción castellana que Juan Francisco de Masdéu publicó en 1791 en su Historia crítica de España, y el Laterculus regum Visigothorum tal como lo estableció Theodor Mommsen en 1898 para los Chronica Minora, con las variantes de los códices y las tres continuaciones —la sorense, la del parisino 4007 y la legionense— que prolongan la nómina real más allá del 711, por los reyes asturianos, hasta Ordoño.
El conjunto se lee en dos registros. Como fuente, entrega el esqueleto cronológico del reino visigodo de Toledo. Como pieza de erudición dieciochesca, muestra a un investigador que prefiere confesar la ignorancia antes que inventar un nombre, y que sabe distinguir entre lo que puede afirmarse, lo que solo puede negarse y lo que ha de quedar en el limbo de los anónimos hasta que aparezcan nuevos testimonios.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.