Graciela Bajraj reúne en «Dulces manjares» (ALBA) un recetario de repostería casera pensado para quien cocina en casa, sin equipo profesional. Más de un centenar de fórmulas —bizcochos y tartas; pastitas, bollos y golosinas; postres con…
Descargar
Graciela Bajraj reúne en «Dulces manjares» (ALBA) un recetario de repostería casera pensado para quien cocina en casa, sin equipo profesional. Más de un centenar de fórmulas —bizcochos y tartas; pastitas, bollos y golosinas; postres con frutas; cremas, copas y helados— se explican paso a paso, precedidas por una tabla de equivalencias entre tazas, cucharadas, mililitros y gramos, y acompañadas de consejos sobre moldes, temperaturas y tiempos de horneado.
«Dulces manjares» parte de una convicción sencilla: la pastelería es la rama de la cocina que más lucimiento y satisfacción ofrece a quien cocina por gusto en su propia casa. Sobre esa idea, Graciela Bajraj arma un recetario práctico que combina la repostería clásica con guiños a tendencias más recientes, y lo ordena en cuatro bloques de consulta rápida: bizcochos y tartas; pastitas, bollos y golosinas; postres con frutas; y cremas, copas y postres helados.
El libro se abre con un problema muy concreto: la falta de un criterio común para medir los ingredientes. Frente a las recetas que saltan de los mililitros a las tazas y de las cucharaditas a los gramos, el prólogo ofrece una tabla de equivalencias —tazas de desayuno, de té y de café, vasos, copitas y cucharadas, con los pesos aproximados de harina, azúcar y maicena, e incluso el peso medio de una manzana o de un huevo— pensada para tenerla siempre a mano.
A partir de ahí, cada apartado alterna las fórmulas con capítulos de oficio. Se explica cómo elegir y preparar los moldes, de aluminio o de silicona; cómo forrar el fondo con papel recortado a medida; por qué conviene enharinar los frutos secos para que no se vayan al fondo de la masa; a qué temperatura hornear para que las burbujas de aire se dilaten antes de que la mezcla cuaje; cómo prehornear una masa quebrada con peso encima para que no se encoja ni se infle; y cómo comprobar con una aguja que el punto ha llegado. Hay incluso un apartado dedicado a los accidentes y sus arreglos: el bizcocho hundido en el centro, el demasiado tostado por fuera, el que se agrieta por exceso de levadura.
El repertorio recorre el bizcocho cuatro cuartos de naranja y nueces, el de té al jengibre, la Linzer Torte, el strudel de cerezas, la tarta Sacher, brioches, brownies, macarons de chocolate, la tarta Tatin, las peras al vino con queso de cabra y miel, el tiramisú y una larga serie de sorbetes y postres helados. Todas las preparaciones se detallan en un paso a paso riguroso, con cantidades indicadas por número de comensales, temperaturas de horno y tiempos precisos.