Tres églogas teatrales de Juan del Encina que presentan, en la noche de Navidad, diálogos entre pastores sobre la presentación de la obra ante los duques, la celebración del nacimiento de Cristo y, posteriormente, la contemplación de su…
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Tres églogas teatrales de Juan del Encina que presentan, en la noche de Navidad, diálogos entre pastores sobre la presentación de la obra ante los duques, la celebración del nacimiento de Cristo y, posteriormente, la contemplación de su Pasión. Composiciones en verso que entrelazan el lenguaje rústico de la vida pastoril con la profundidad de la liturgia cristiana, reflejando la sensibilidad religiosa del siglo XV en su particular fusión de lo cotidiano y lo sagrado.
Conjunto de tres églogas teatrales compuestas por Juan del Encina para ser representadas en la noche de Navidad ante la corte ducal. La primera égloga presenta a dos pastores—Juan y Mateo—en un diálogo donde Juan anuncia su presentación de cien coplas a los duques como ofrenda de Navidad. Mateo, encarnando a los detractores y malintencionados, intenta desacreditarlo con críticas mordaces sobre su linaje y sus obras. Juan responde con seguridad, defendiendo la calidad de su labor poética y prometiendo publicar una recopilación completa de sus escritos en el mes de mayo, afirmando que su saber se extiende más allá de la poesía pastoril. La segunda égloga reúne a cuatro pastores—Juan, Mateo, Lucas y Marco—quienes dialogan en verso rimado sobre el nacimiento de Cristo en Belén. A través de sus conversaciones, evocan las profecías antiguas sobre el Mesías, reflexionan sobre el misterio de la encarnación divina y celebran el nacimiento de la Virgen María. El canto se entremezcla con villancicos que expresan la alegría colectiva de la Natividad, concluyendo con el deseo de los pastores de dirigirse a Belén para adorar al Niño recién nacido. La tercera égloga, parcialmente conservada en este manuscrito, introduce a un hermitaño anciano y otro joven que caminan hacia el Sepulcro Santo en peregrinación. Durante su camino, se encuentran con Verónica, quien muestra el paño con la imagen milagrosa de Cristo y narra los sufrimientos de su Pasión: los azotes, la corona de espinas, el camino hacia el Calvario, la crucifixión entre ladrones y la traición de Judas. Estas composiciones ejemplifican la estrategia encineana de usar la lengua pastoril y la métrica rimada para acercar los misterios cristianos a un público cortesano, fundiendo lo rústico con lo sagrado en un tejido literario que refleja la sensibilidad religiosa y artística del siglo XV.