Jess Porter lidera un audaz atraco al banco de Hachita, en el territorio de Nuevo México de 1867. Lo que comienza como un golpe magistralmente coordinado se transforma en una masacre cuando un vaquero descubre el robo.
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Jess Porter lidera un audaz atraco al banco de Hachita, en el territorio de Nuevo México de 1867. Lo que comienza como un golpe magistralmente coordinado se transforma en una masacre cuando un vaquero descubre el robo. Entre disparos, persecuciones y traiciones, Porter y algunos de sus hombres logran huir hacia la montaña, pero en el campamento de forajidos la desconfianza puede ser tan letal como las balas.
En las tierras áridas del territorio de Nuevo México, en 1867, Jess Porter ha planificado un atraco al banco de Hachita con precisión quirúrgica. Ocho hombres llegan gradualmente al pequeño pueblo fronterizo, disfrazados de vaqueros comunes que circulan entre Texas y México. Nadie repara en ellos, ni en el enigmático chino Ye Ling que permanece recostado contra un poste, con la mirada perdida. Porter es un hombre de cincuenta y tantos años, gastado pero aún en plenas facultades, dueño de una frialdad que habla de una larga carrera criminal. Su lugarteniente, el joven y fornido Jim —conocido como «Savaje»—, representa la fuerza bruta que complementa la inteligencia calculadora de su jefe. Juntos logran acceder al despacho del director mediante una estratagema de oro falso. Con la pistola en mano, obtienen lo que vinieron a buscar. Pero el plan perfecto se desmorona cuando un vaquero observador grita la alarma. El caos estalla en las calles de Hachita. El sheriff Rice cae acribillado. Varios hombres de Porter son abatidos. Y entonces, de la sombra surge lo inesperado: Ye Ling se despierta. Con movimientos acrobáticos imposibles y mortales, el misterioso chino se enfrenta a los forajidos, derribando a uno con patadas que parecen salidas de otra dimensión. La fuga es violenta y fragmentada. «Savaje» Jim logra escapar con el dinero. Porter huye con su hombre Barney hacia el campamento escondido en la montaña, donde veinte hombres aguardan. La tensión germina de inmediato: ¿dónde está Jim? ¿Traerá el dinero? ¿Qué ambiciones despiertan en el corazón de los forajidos? Entre rocas afiladas y precipicios profundos, la desconfianza puede resultar más mortal que las balas de la ley.