Novela que retrata la vida cotidiana de un presidente envejecido en su última etapa de gobierno. A través de sus rutinas en la casa presidencial, sus encuentros con colaboradores leales y su deterioro físico, se despliega un retrato íntimo…
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Novela que retrata la vida cotidiana de un presidente envejecido en su última etapa de gobierno. A través de sus rutinas en la casa presidencial, sus encuentros con colaboradores leales y su deterioro físico, se despliega un retrato íntimo del poder en declive. La irrupción de Manuelita, una joven sobreviviente de violencia rural, marca un giro narrativo que entrelaza la esfera pública con historias de violencia rural y resistencia personal.
“El extraño hombre que vestía de frac y que fumaba de espaldas” es una novela que sumerge al lector en la atmósfera densa y crepuscular de un régimen presidencial en sus últimas días. El protagonista es un hombre viejo, cansado, que habita una mansión republicana convertida en casa presidencial, donde lleva treinta y cinco años recluso en una rutina de poder decadente.
La novela abre con la descripción meticulosa de sus mañanas: despierta sin ayuda de despertador, se mira los pies para confirmar que sigue con vida, y camina hacia su despacho en bata vieja, encorvado y taciturno. En torno a él gira un pequeño universo de colaboradores leales: Arnoldo, su asistente nervioso y obediente; el doctor Larrea, médico brutal en sus diagnósticos; y otros funcionarios que ejecutan sus órdenes en silencio.
Su día está marcado por reuniones oficiales, periódicos que apenas revisa, y el deterioro gradual de su salud. Las conversaciones revelan un hombre que rechaza los protocolos diplomáticos, que insulta a la comunidad internacional y desdeña los formalismos. Pero bajo esa bravuconería asoma la fragilidad: su corazón no anda bien, depende de medicinas, y su médico le advierte que lo peor está por venir.
Paralelamente, la novela introduce la Hacienda “Los Cardos”, lugar maldito de belleza decadente ubicado en lo alto de un peñasco, cuyo jardín alberga según la tradición popular los restos de miles de opositores políticos. Una turba de campesinos, creyendo que soldados acuartelados son responsables de desapariciones de adolescentes, asalta la hacienda buscando venganza.
Manuelita, joven que vive allí con su abuela, presencia la violencia rural en su forma más cruda. Su abuela, anciana pero resuelta, la obliga a huir por la quebrada oscura mientras ella permanece para enfrentar a la turba armada con escopeta. Su muerte heroica marca el punto de inflexión. Manuelita sobrevive escondida tres días hasta que tropas militares la descubren.
Es entonces cuando el presidente ordena traerla a la capital. Este encuentro entre el poder político moribundo y la inocencia violentada promete revelaciones sobre la naturaleza del régimen, la culpa y la redención. La novela es un ejercicio de prosa densa que mezcla lo íntimo con lo político, lo cotidiano con lo épico.