Un joven agente de policía ve su vida transformada en cuestión de horas. Cuando Terry Duff acude a solicitar permiso para casarse, su jefe lo asigna a su primer caso criminal importante: investigar la muerte de un hombre anónimo cuyo…
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Un joven agente de policía ve su vida transformada en cuestión de horas. Cuando Terry Duff acude a solicitar permiso para casarse, su jefe lo asigna a su primer caso criminal importante: investigar la muerte de un hombre anónimo cuyo cadáver aparece en una caja facturada a una granja abandonada. Con ingenio y determinación, el agente propone una estrategia investigativa que lo lanza hacia un misterio más profundo de lo que imagina.
En la comisaría central de Tucson, en los años treinta, un joven agente de policía llamado Terry Duff se presenta con una ilusión clara: solicitar permiso a su jefe, el inspector Hugo Wright, para contraer matrimonio con Mónica, su novia. Sin embargo, el destino tiene otros planes. En lugar de autorizar la boda, Wright arrastra al sorprendido agente a una investigación urgente que lo llevará lejos de la ciudad. Un cadáver ha aparecido en el depósito judicial: un hombre de mediana edad, elegantemente vestido, encontrado dentro de una caja facturada a una granja abandonada en las afueras de la región. El cuerpo lleva tres días muerto, apuñalado por la espalda.
El misterio se complica: la caja fue enviada desde Benson hacía dos días, con destino a la granja Riesel, una propiedad que ha estado cerrada desde la muerte de su dueño, Herbert Riesel, un sencillo granjero que falleció el año anterior. El granjero vecino, señor Aitken, quien descubrió el macabro hallazgo al examinar el envío, no reconoce al fallecido ni comprende por qué alguien estaría enviando un cadáver a una casa deshabitada. Lo único que recuerda es que poco antes de morir Riesel, un hombre misterioso frecuentó la propiedad durante varios días, presentándose como agente rural encargado de revisar los impuestos.
Duff, ansioso por demostrar su valía como investigador, propone un plan ingenioso: localizar al remitente en la agencia de transportes de Benson, verificar si realmente hubo una inspección tributaria en la granja, averiguar si la propiedad ha sido vendida, y más importante aún, mantener vigilancia constante en la granja pues el verdadero asesino, al no encontrar su macabro paquete, seguramente regresará en busca de sus restos. El inspector Wright, sorprendido por la lógica deductiva del joven agente, acepta el plan. Ahora, Duff debe partir hacia la granja Riesel para vigilar y aguardar al asesino, mientras Wright investiga en la ciudad los detalles que podrían revelar la identidad del muerto y la del criminal que lo asesinó.