Una crónica narrada en primera persona sobre dos hermanas huérfanas criadas en un páramo solitario, y sobre la lucha silenciosa de la mayor contra sus propias convicciones cuando el amor irrumpe en su vida ordenada por el orgullo y la…
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Una crónica narrada en primera persona sobre dos hermanas huérfanas criadas en un páramo solitario, y sobre la lucha silenciosa de la mayor contra sus propias convicciones cuando el amor irrumpe en su vida ordenada por el orgullo y la voluntad.
Jean recuerda su infancia junto a Elinor, su hermana mayor, en una casa remota tras la muerte temprana de su padre, un hombre severo cuya sombra parece habitar aún la habitación cerrada donde guardaba sus libros. Elinor, austera y magnética, se convierte en su única maestra: le enseña a mirar las estrellas, a reverenciar la naturaleza por encima de cualquier fe y a desterrar el miedo como la peor de las debilidades. Ajenas al pueblo y a sus costumbres, las hermanas viven aisladas, acompañadas solo por la vieja sirvienta Agatha y por Rodney, el perro al que Elinor profesa un cariño que no concede a ningún ser humano. La llegada de un joven párroco, el señor Perceval, introduce un breve destello de vida social que Elinor corta de raíz sin explicaciones. Poco después, una noche de tormenta trae a la puerta a un desconocido, Edward Somerset, cuya presencia despierta en Elinor una intensidad nueva: conversaciones nocturnas, visitas cada vez más frecuentes y un vínculo intelectual que Jean observa con fascinación y extrañeza. Cuando Somerset pide la mano de Jean, Elinor lo aleja, revelando después que fue a ella a quien él amó primero y que rechazó esa unión por una convicción íntima: no está hecha para someterse a nadie, ni siquiera al amor. A partir de ahí, mientras Jean encuentra su propia felicidad, Elinor se consume en un conflicto silencioso entre el orgullo, el sufrimiento y un sentimiento que se niega a nombrar, un declive que se agrava con la decadencia de Agatha y con la pérdida de su fiel compañero. El relato se cierra en paralelo a un episodio histórico de victoria nacional, como antes ocurriera con la muerte del padre, sugiriendo que el destino de Elinor se acerca a su propio final.