En la localidad de Susseng, un hombre desfigurado por un castigo brutal sufrido en África regresa convertido en una calavera viviente, mientras un asesino fugado de prisión y un látigo de cadenas siembran el terror entre quienes cruzan su…
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En la localidad de Susseng, un hombre desfigurado por un castigo brutal sufrido en África regresa convertido en una calavera viviente, mientras un asesino fugado de prisión y un látigo de cadenas siembran el terror entre quienes cruzan su camino.
Una noche fría y desapacible, la prostituta Margaret Turner sube al coche de un desconocido que la lleva hasta una casa solitaria en las afueras de Susseng. Allí, tras presenciar el brutal asesinato de una compañera de oficio a manos de un látigo de cadenas conocido como escorpión, se topa con la aparición que marcará el resto de la historia: un hombre de cuerpo normal cuya cabeza es una calavera desnuda, con los ojos aún vivos y brillantes. Se trata de Maxim Lloyd, superviviente de una expedición africana que terminó en tragedia cuando una tribu, al sentirse traicionada, lo condenó a un tormento tan cruel como incomprensible del que solo él salió con vida, aunque transformado para siempre. Paralelamente, Roy Stanley, un agente de seguros seguro de sí mismo, y Tina Powell, una joven profesora que viaja a visitar a una amiga, quedan varados por una avería y terminan refugiándose, junto a Margaret, en la misma casa de Lloyd. Entre habitaciones en penumbra, un mayordomo hosco y las visitas de un teniente de policía que investiga la fuga de un preso vengativo, los tres forasteros descubren que el propietario oculta secretos familiares tan oscuros como su rostro cubierto: los tíos que costearon en secreto su fortuna cargan con una culpa que temen ver salir a la luz. La novela entrelaza el misterio policial de un crimen sin resolver con el horror gótico de una figura condenada a vivir como un cadáver consciente, construyendo una atmósfera de suspense donde la amenaza puede llegar tanto de un fugitivo de carne y hueso como de algo que ya no debería estar vivo.