Un relato temprano de Rainer Maria Rilke ambientado en la Praga de finales del siglo XIX, que sigue a un hombre jorobado apodado 'el Rey Bohusch' en su deseo de pertenecer a un círculo de artistas y escritores checos, y en su posterior…
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Un relato temprano de Rainer Maria Rilke ambientado en la Praga de finales del siglo XIX, que sigue a un hombre jorobado apodado 'el Rey Bohusch' en su deseo de pertenecer a un círculo de artistas y escritores checos, y en su posterior encuentro con un estudiante de ideas nacionalistas que lo arrastra a revelar un secreto casi mágico de la ciudad.
Precedido por un breve prefacio fechado en Schmargendorf en 1899, en el que el propio autor reflexiona sobre la distancia entre el escritor maduro y el joven que compuso estas páginas evocando su tierra natal y su infancia, el relato narra una tarde y una noche en la vida de un hombre pequeño y deforme conocido en su barrio como ‘el Rey Bohusch’. Marginado por su aspecto y su timidez, Bohusch frecuenta la tertulia de artistas y escritores checos que se reúne en un café frente al Teatro Nacional de Praga: un actor vanidoso, un crítico servil, un pintor melancólico, un novelista frívolo y un poeta que discute sobre el sentido de la primavera. Silencioso e ignorado por el grupo, Bohusch se refugia en su mundo interior, poblado de recuerdos de un padre autoritario y distante, muerto hace tiempo, y de fantasías consoladoras que construye desde niño. Al salir del café, entabla una conversación distinta con Rezek, un estudiante callado que, lejos de la afectación de los otros, defiende con vehemencia un arte verdaderamente arraigado en el pueblo checo, sus campos, sus canteras y su historia silenciada, frente al cosmopolitismo hueco de los artistas de café. Conmovido por primera vez por sentirse escuchado, Bohusch le confía un secreto de su infancia: un pasadizo oculto bajo el sótano de su casa, que atraviesa la ciudad vieja. Al día siguiente, domingo, acompaña al estudiante hasta el sótano y lo ve internarse solo en la oscuridad del túnel, mientras él aguarda y lo llama, presa de un miedo que se disuelve en una risa nerviosa cuando el joven reaparece. Decepcionado por no poder compartir con nadie más su entusiasmo recién descubierto, Bohusch vaga después por las calles llenas de gente en día festivo, buscando en vano compañía entre los mismos artistas que lo desdeñan, y termina refugiándose en el recuerdo de sus pequeñas ilusiones domésticas: un traje nuevo con el que quizá algún día se presente ante su novia Frantischka, y la vida modesta que comparte con su anciana madre. A través de la mirada compasiva y a la vez irónica del narrador, la historia dibuja el contraste entre la Praga bohemia y autocomplaciente de los salones literarios y la Praga íntima, popular y herida de quienes, como Bohusch, viven al margen, sosteniendo con dignidad silenciosa una ternura y una fe en la belleza que nadie más parece advertir.