Antología de ciencia ficción reunida por Gardner Dozois bajo el título «Un día en la vida», que agrupa siete relatos centrados en personajes comunes enfrentados a mundos extraños, privilegiando la experiencia íntima por sobre la épica…
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Antología de ciencia ficción reunida por Gardner Dozois bajo el título «Un día en la vida», que agrupa siete relatos centrados en personajes comunes enfrentados a mundos extraños, privilegiando la experiencia íntima por sobre la épica espacial convencional.
Esta antología parte de una premisa editorial explícita: frente al agotamiento del space opera de acción desbordada y personajes de cartón, Gardner Dozois selecciona relatos que recuperan el «sentido de lo maravilloso» a través de la escala humana y cotidiana. La introducción, escrita con tono irónico y autobiográfico desde la experiencia del propio Dozois como lector de originales, plantea que la ciencia ficción logra su efecto más profundo no en la grandilocuencia de imperios galácticos, sino en la reconstrucción verosímil de una jornada particular vivida por alguien reconocible, por extraño que sea su entorno. El volumen reúne piezas de R. A. Lafferty, Keith Roberts, Damon Knight, Samuel R. Delany, Robert Silverberg, Fritz Leiber y Cordwainer Smith, cada una precedida por una nota introductoria que sitúa al autor y a la historia dentro de esa idea rectora. Abre la selección «Lenta noche de martes», de R. A. Lafferty, una sátira vertiginosa sobre una sociedad futura donde el pensamiento y la economía se aceleraron hasta el extremo: fortunas completas se construyen y se derrumban en minutos, los matrimonios y divorcios se resuelven en una Corte de Demandas Menores casi instantánea, y modas, filosofías y reputaciones nacen y mueren en el curso de un solo turno nocturno. A través de personajes como el especulador Basil Bagelbaker y la seductora Ildefonsa Impala, el relato dramatiza con humor negro una civilización que ha convertido la impaciencia en principio organizador de la vida social. Le sigue el comienzo de «La Lady Margaret», de Keith Roberts, ambientado en una Inglaterra alternativa marcada por el trabajo manual, el vapor y el peligro del camino: tras la muerte de Eli Strange, su hijo Jesse debe asumir solo la conducción de la locomotora familiar en un viaje invernal hacia la costa, en una época de fríos crudos y de rutas asechadas por bandidos itinerantes. El fragmento se detiene en el ritual minucioso de encender y poner en marcha la máquina, un despliegue de detalle técnico y afecto por el oficio que funciona como retrato de una forma de vida regida por la destreza, la rutina y el respeto a las herramientas heredadas.